Editorial - 2016 - Vol. 1

Elisa Alvarenga (Belo Horizonte, Brasil)
Analista Miembro de la Escuela (AME) de la Escola Brasileira de Psicanálise (EBP) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP)

 

Elisa Alvarenga

 

Luego del lanzamiento de la Revista Pharmakon Digital con el tema “Imágenes e intoxicaciones”, que privilegió las adicciones contemporáneas ligadas al «imperio de las imágenes», este número de Pharmakon Digital retoma la propuesta formulada por Mauricio Tarrab al final del II Coloquio Internacional de la Red TyA, que se desarrolló el día 3 de septiembre de 2015, en la víspera del VII Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana, de que retornemos a la cuestión de la especificidad de la toxicomanía entre las adicciones: ¿qué podemos decir de la fijación de un sujeto al objeto droga? ¿Habría una especificidad de la toxicomanía en relación a otras adicciones, características, o no, de la contemporaneidad?

 

Con su versión bilingüe, el primer número de Pharmakon Digital fortaleció los lazos de la joven Red TyA-Brasil con la sólida Red TyA-Argentina, trayendo nuevos aires al trabajo desarrollado por colegas de las otras Escuelas de la AMP. Ya en este segundo número, la estructura de la Red TyA, que acompaña los contornos del Campo Freudiano, tal como lo deseó Judith Miller, sea en América, sea en Europa, es posta de relevo para la elección de los autores invitados, oriundos de diferentes países de nuestro Campo, homenajeando el esfuerzo de Judith Miller para hacer existir una verdadera Red de Investigación que nos permita avanzar en el abordaje de las toxicomanías, el alcoholismo y otras adicciones, dentro de la orientación lacaniana del psicoanálisis.

 

Partimos de la conferencia de Lacan en la clausura de las Jornadas de Carteles de la Escuela Freudiana de París, en abril de 1975, en la cual Lacan presenta una definición hasta entonces inusitada: «La droga es lo que permite romper el casamiento con el pequeño hace pipí». Esta conferencia de Lacan, donde está en el orden del día el concepto de parlêtre, correlato de una definición del inconciente a partir del agujero, nos permite pensar la droga como aquello que posibilita un rechazo mortal del inconciente.

 

Agradecemos a Jacques-Alain Miller por la autorización para publicarla, así como también para la republicación de su texto, clásico en la Red TyA, Para una investigación sobre el goce autoerótico. A partir de su tesis de la experiencia toxicómana como insubordinación al servicio sexual, Miller propone una diferenciación entre el goce de la droga y el goce homosexual, y, finalmente, entre el goce de la droga y el goce autoerótico, masturbatorio, que no pasa por el cuerpo del otro, pero que asegura al sujeto su casamiento con el pequeño hace pipí. Este último, que pasa por el goce fálico y es compatible con la presencia del otro imaginario en la fantasía, nos permite pensar la especificidad de la toxicomanía, que no pasa por el Otro, ni tampoco por el goce fálico. A partir de estas premisas, que orientan este número de Pharmakon Digital, cada autor tratará, a su manera, nuestra cuestión.

 

En la Sección Entrevistas, cuatro colegas –Oscar Reymundo, Pablo Sauce, Raquel Vargas y Natalia Andreini– responden las dos preguntas formuladas, destacando lo que para ellos constituye lo específico de la fijación a la droga. La genial idea de Lacan, que evoca el goce del toxicómano con la figura «de las cosquillas a la parrilla», puede servirnos para pensar la diferencia entre las adicciones, en las que todavía opera el falo, y las verdaderas toxicomanías.

 

Los Textos Temáticos muestran, desde diferentes perspectivas, la especificidad de la toxicomanía, o mejor aún, su diferencia con las adicciones específicas. Como apunta Maria Wilma Faria, si en la primera impera la fijeza de un modo de goce, en las segundas tenemos la repetición significante. Trátase de saber de qué substancia hablamos cuando la droga se introduce en el cuerpo, cuya substancia es para Lacan «substancia gozante». Darío Galante destaca la importancia del término parlêtre y del síntoma como acontecimiento de cuerpo, para retomar los principios éticos presentados en cinco axiomas propuestos por Jacques-Alain Miller, que nos orientan al recibir sujetos hipermodernos, tales como los que encontramos en la clínica de las toxicomanías. La figura del adicto nos sirve como contraejemplo para destacar la especificidad del goce del alcohol o de la droga: Rodolphe Adam muestra cómo la figura del jugador permite diferenciar, desde Freud, los determinantes de un caso de adicción de aquellos de un caso de toxicomanía, así como Nelson Feldman, en un caso de adicción a la pornografía, revela sus determinaciones significantes. Por otro lado, Jean-Louis Aucremane presenta un caso tratado institucionalmente que demuestra las coordenadas de la elección de la droga en la dirección del tratamiento de un verdadero toxicómano. Eugenio Díaz muestra que la función de la droga como brújula clínica permanece vigente, a pesar de las «neurociencias del consumo» y de las adicciones contemporáneas; en cuanto a Ana Viganó, trabaja cómo la «narcocultura» permite una aproximación a la fase más obscura del objeto droga y a su satisfacción alojada en el cuerpo.

 

En la Sección Adolescencia, Gabriela Dargenton y Cláudia Generoso comparten su práctica clínica con los niños y jóvenes, y las aporías e invenciones en la dirección del tratamiento de los cada vez más jóvenes pacientes usuarios de drogas, un desafío más para la Red TyA.

 

Y, finalmente, en la Sección Estetica de Consumo, tenemos la reseña hecha por Lilany Pacheco del libro de Jésus Santiago, La droga del toxicómano, que será relanzado brevemente entre nosotros, teniendo en cuenta el alcance y el actual horizonte clínico diseñado por la ultimísima enseñanza de Lacan. La discusión exhaustiva de la tesis de Lacan sobre la droga nos llevará a las diferentes posibilidades de coexistencia o exclusividad entre la forclusión del goce fálico y la forclusión del Nombre del Padre, abriendo nuevas perspectivas de investigación.

 

Agradecemos una vez más a Judith Miller por haber sustentado la apuesta del Campo Freudiano en la Red TyA, y a Jacques-Alain Miller por su apoyo para que pudiéramos publicar el texto de Lacan y el suyo, piedras angulares en la clínica de las toxicomanías. Y, finalmente, agradecemos a Mauricio Tarrab –cuyo deseo nos orientó en el de desafío de retornarnos, de manera decidida, à la especificidad de la toxicomanía en el vasto campo de las adicciones–, así como a los autores que nos acompañan en esta empresa.

 

¡Buena lectura!

 

Traducción del portugués: Darío Galante