{"id":133,"date":"2026-01-13T22:02:08","date_gmt":"2026-01-13T22:02:08","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/dylan-thomas-apaixonado-pelas-palavras-e-o-alcool\/"},"modified":"2026-01-15T09:42:03","modified_gmt":"2026-01-15T09:42:03","slug":"dylan-thomas-enamorado-de-las-palabras-y-el-alcohol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/dylan-thomas-enamorado-de-las-palabras-y-el-alcohol\/","title":{"rendered":"Dylan Thomas: enamorado de las palabras y el alcohol"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_124\" aria-describedby=\"caption-attachment-124\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-124\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/dario_salamone.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/dario_salamone.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/dario_salamone-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-124\" class=\"wp-caption-text\">Luis Dar\u00edo Salamone<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Resumen:\u00a0<\/strong>De la experiencia de un juego, en el que se \u00abquedan pegados\u00bb a la precipitada vida, entre alcohol y palabras, del poeta Dylan Thomas. Se pone en evidencia el car\u00e1cter adictivo del Goce. La pluma del poeta Dylan Thomas, se pone en evidencia el car\u00e1cter adictivo del Goce. La pluma del poeta ya lo advert\u00eda: \u201cEl cuerpo te pide una carga de energ\u00eda y, una vez que se la das, te pide m\u00e1s. Es una sed que se alimenta en lugar de aplacarse\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabras claves:<\/strong>\u00a0goce, amor, significante, alcohol<\/p>\n<p><strong>Abstract:\u00a0<\/strong>From the experience of a game, in which one \u201cstays glued\u201d, until the precipitated life, between alcohol and words, of the poet Dylan Thomas, we put in evidence the addictive character of jouissance. The pen of the poet already advised him: \u201cThe body asks you for a charge of energy and, once you give it, it asks for more. It\u2019s a thirst that feeds itself in place of appeasing itself.<\/p>\n<p><strong>Keywords:\u00a0<\/strong>jouissance, love, significant, alcohol<\/p>\n<h3><em>Una curiosa experiencia de goce.<\/em><\/h3>\n<p>En mi \u00faltima visita a M\u00e9xico tuve la oportunidad de participar de lo que llamar\u00eda una curiosa experiencia de goce. Despu\u00e9s de conocer la gastronom\u00eda, las bebidas y la m\u00fasica de M\u00e9xico, alguien sac\u00f3 una m\u00e1quina para dar lugar a un juego que se hizo popular en los a\u00f1os 70; se forma una ronda en la que los participantes se dan la mano y el que maneja la m\u00e1quina opera para que se produzca una descarga el\u00e9ctrica. Todos, o casi todos, en especial los hombres no tardaron en formar una cadena d\u00e1ndole la mano al que ten\u00edan al lado al grito de \u00abVamos a darnos un toque\u00bb. El toque de cuesti\u00f3n era una descarga el\u00e9ctrica que, si bien me aseguraron, resultaba inofensiva, pon\u00eda a los participantes en una situaci\u00f3n de \u00abquedarse pegado\u00bb.<\/p>\n<p>Puede ocurrir que alguien entre a alg\u00fan bar de DF con un arn\u00e9s y el aparato en cuesti\u00f3n para ofrecer \u00abtoques\u00bb por cierta cantidad de dinero; un grupo de amigos que est\u00e1n\u00a0 bebiendo negocian con esa persona y hacen una ronda tom\u00e1ndose las manos y en la cual dos de ellos toman los cables de la m\u00e1quina de toques. El\u00a0<em>toquero<\/em>\u00a0baja una perilla y, tras un zumbido, la descarga el\u00e9ctrica se hace sentir; la electricidad aumenta, algunos logran soltar un grito nervioso para aplacar la tensi\u00f3n. Se supone que el que no soporta m\u00e1s se suelta y pierde. Pero en mi caso personal, la rigidez que ocasionaba la prueba tornaba imposible que soltara la mano de mis compa\u00f1eros de tortura voluntaria.<\/p>\n<p>Por un lado, circula el mito de que si uno ha bebido, la electricidad pasa m\u00e1s r\u00e1pido a trav\u00e9s del cuerpo. Algunos aseguran que las borracheras cesan tras los golpes el\u00e9ctricos, quedando el sujeto despejado para la ingesta de m\u00e1s alcohol, como sucede con algunas sustancias que se consumen para seguir tomando.<\/p>\n<p>El goce provoca un cortocircuito en el campo del significante, pero genera una corriente a la cual uno se queda peligrosamente \u00abpegado\u00bb. Se tratar\u00e1 de que algo produzca un cortocircuito en ese goce para que el sujeto pueda soltarse.<\/p>\n<h3><em>Historias de amor y alcohol.<\/em><\/h3>\n<p>Elizabeth Arcona Cranwell, quien se ocup\u00f3 de Dylan Thomas y sus poes\u00edas, asegura que\u00a0 \u00abla dificultad consiste en descubrir tras los gestos de lo cotidiano, las m\u00e1scaras de sus ceremonias ignoradas; tras los miedos, el goce, la mirada, el fracaso o el exceso, reconocer su rasgo esencial, su palabra primaria, la caligraf\u00eda \u00edntima de su propia contemplaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Dylan Thomas fue un singular escritor gal\u00e9s que naci\u00f3 en 1914 y vivi\u00f3 39 a\u00f1os. A los cuatro a\u00f1os ya era capaz de recitar de memoria Ricardo II de Shakespeare. A los diecis\u00e9is a\u00f1os era periodista y, luego del trabajo, se emborrachaba en la White Horse Tavern. Su legado est\u00e1 presente en cuentos, guiones de teatro, radio y cine, cr\u00edticas de su trabajo como periodista, pero fundamentalmente en la poes\u00eda. En los pubs no s\u00f3lo beb\u00eda, sino que tambi\u00e9n recog\u00eda las historias que utilizaba para su escritura. No pod\u00eda escribir si estaba fuera de Gales; de hecho estuvo durante meses en Florencia y apenas escribi\u00f3 un poema. Hay un significante en gal\u00e9s que es m\u00e1s fuerte que nostalgia: es \u00ab<em>hiraeth<\/em>\u00ab, que lo hac\u00eda regresar a su tierra. Fue su padre quien le transmiti\u00f3 el amor a la poes\u00eda y al alcohol, pues era profesor y un bebedor empedernido.<\/p>\n<p>Dylan Thomas hablaba de su amor al significante antes que al significado, dice: \u00abquer\u00eda escribir poes\u00eda porque me hab\u00eda enamorado de las palabras. Los primeros poemas que conoc\u00ed fueron canciones infantiles, y antes de poder leerlas, me hab\u00eda enamorado de sus palabras, s\u00f3lo de sus palabras. Lo que las palabras representaban, simbolizaban o quer\u00edan decir ten\u00eda una importancia muy secundaria; lo que importaba era su sonido cuando las o\u00eda por primera vez en los labios de la remota e incomprensible gente grande que, por alguna raz\u00f3n, viv\u00eda en mi mundo\u00bb.<\/p>\n<p>A los veinte a\u00f1os, por 1934, public\u00f3 su primer libro de poemas titulado\u00a0<em>Dieciocho poemas<\/em>. Dos a\u00f1os despu\u00e9s publicar\u00eda\u00a0<em>Veinticinco poemas<\/em>\u00a0y en 1939\u00a0<em>Mapas de amor<\/em>; con este libro y\u00a0<em>Retrato del artista cachorro<\/em>\u00a0su nombre cruzar\u00e1 el Atl\u00e1ntico. Trabaj\u00f3 en la BBC de Londres y emprendi\u00f3 giras por Estados Unidos en las cuales recitaba poes\u00edas. En 1946 public\u00f3\u00a0<em>Muertes y entradas<\/em>, en 1951\u00a0<em>En el sue\u00f1<\/em><em>o campestre<\/em>, y p\u00f3stumamente se edit\u00f3 su obra\u00a0<em>Bajo el bosque l\u00e1cteo<\/em>.<\/p>\n<p>Hubo al menos ocho mujeres en la vida del poeta: desde la poeta Pamela Hansford, su primer gran amor al llegar a Londres, hasta Elizabeth Reitell, quien estuvo a su lado antes de morir en Nueva York. Se dice que siempre am\u00f3 a la madre de sus tres hijos en un tri\u00e1ngulo en el cual entraba el alcohol. Ella dijo: \u00abLa nuestra no fue s\u00f3lo una historia de amor, fue tambi\u00e9n una historia de alcohol\u00bb.<\/p>\n<p>Con su libro\u00a0<em>Veinticinco poemas<\/em>\u00a0logr\u00f3 tener un reconocimiento en el c\u00edrculo literario de Londres.\u00a0<em>El mapa del amor<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Retrato del artista cachorro<\/em>\u00a0lo instalaron en el mundo literario europeo. Para ganarse la vida dictaba conferencias y trabajaba en la radio. M\u00e1s que entre la espada y la pared, como relatan sus bi\u00f3grafas, Dylan viv\u00eda entre la palabra y el alcohol. Los pubs eran su casa.<\/p>\n<p>Por 1950 viaj\u00f3 a Am\u00e9rica y lo derrot\u00f3 el \u00ab<em>bourbon<\/em>\u00ab. Lo acompa\u00f1aban la fama y las mujeres. Lo consideraban \u00abel mayor fen\u00f3meno literario de las Islas Brit\u00e1nicas desde Charles Dickens\u00bb.<\/p>\n<p>Se dice que las \u00faltimas palabras del hombre que empez\u00f3 su carrera literaria con <em>Dieciocho poemas<\/em>\u00a0fueron: \u00abHe tomado dieciocho\u00a0<em>whiskies<\/em>\u00a0seguidos, romp\u00ed mi propio r\u00e9cord\u00bb. Muri\u00f3 en el hospital de St. Vincent&#8217;s de Nueva York. Entre otros homenajes que ha recibido, el trovador Robert Allen Zimmerman decidi\u00f3 por \u00e9l rebautizarse con el nombre de Bob Dylan.<\/p>\n<h3><em>El goce te deja pegado.<\/em><\/h3>\n<p>Dylan, durante sus \u00faltimos a\u00f1os, procuraba mantener a raya su impulso a tomar para poder trabajar. Pero cuando empezaba a beber no pod\u00eda dejar de hacerlo. \u00abEl cuerpo te pide una carga de energ\u00eda y, una vez que se la das, te pide m\u00e1s. Es una sed que se alimenta en lugar de aplacarse\u00bb.<\/p>\n<p>El poeta nos ense\u00f1a sobre el car\u00e1cter adictivo del goce, en el cual me hizo pensar esa m\u00e1quina de dar toques el\u00e9ctricos a la cual nos referimos antes. Un vez que se entra en el juego, el sujeto se queda pegado, no hay oportunidad de soltarse. Si se queda pegado es porque el sujeto desaparece, queda el cuerpo inundado de un goce que anula la relaci\u00f3n, m\u00e1s que con la palabra, con el inconsciente. Algo tendr\u00e1 que provocar un cortocircuito en el goce. Puede ser producto de los avatares del sujeto, de algunas fallas, de determinados encuentros que lo lleven a reposicionarse en su articulaci\u00f3n a lo real, o bien a partir de las entrevistas preliminares en un an\u00e1lisis, en la cual el analista procurar\u00e1 perturbar la relaci\u00f3n de ese sujeto con su goce para que no siga en ese tren, para que no bata ese r\u00e9cord que puede llevarlo a la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<div id=\"ftn1\">\n<h6><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>1<\/sup><\/a>\u00a0Miembro de la Escuela de la Orientaci\u00f3n Lacaniana y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, AE (2007-2010) y Responsable por la Revista PHARMAKON DIGITAL de 2009 a 2013. Codirector del TyA desde 1996. Autor de:\u00a0<em>El amor es vac\u00edo. Cuando las drogas fallan. Alcohol, tabaco y otro vicios\u00a0<\/em>y<em>\u00a0El silencio de las drogas.<\/em><\/h6>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen:\u00a0De la experiencia de un juego, en el que se \u00abquedan pegados\u00bb a la precipitada vida, entre alcohol y palabras, del poeta Dylan Thomas. Se pone en evidencia el car\u00e1cter adictivo del Goce. La pluma del poeta Dylan Thomas, se pone en evidencia el car\u00e1cter adictivo del Goce. 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