{"id":250,"date":"2026-01-14T00:11:12","date_gmt":"2026-01-14T00:11:12","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/miles-davis-blue-flame\/"},"modified":"2026-01-19T12:06:41","modified_gmt":"2026-01-19T12:06:41","slug":"miles-davis-blue-flame-music-is-a-wide-open-for-anything-miles-davis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/miles-davis-blue-flame-music-is-a-wide-open-for-anything-miles-davis\/","title":{"rendered":"Miles Davis Blue Flame  Music is a wide open for anything (Miles Davis)"},"content":{"rendered":"<h6>S\u00e9rgio de Mattos (Belo Horizonte, Brasil)<\/h6>\n<p><strong>Blue flame<\/strong><\/p>\n<p>Leemos en las primeras l\u00edneas de la autobiograf\u00eda de Miles Davis<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, acontecimientos que no llamaron la atenci\u00f3n de los productores de <em>The birth of the cool<\/em>. Desde el principio, aquello que Miles dice, presenta una l\u00f3gica de su vida determinada por acontecimientos y significantes que dan cuenta de una formalizaci\u00f3n que impresiona por la claridad y el rigor. A partir de \u00e9sta, vemos instaurarse una escritura \u201csalvaje del goce\u201d en la ra\u00edz de la iteraci\u00f3n y de su \u201cdestino\u201d. Presentar\u00e9 a lo largo de este texto aquellos p\u00e1rrafos iniciales.<\/p>\n<blockquote><p><em>La cosa m\u00e1s antigua que recuerdo de mi primera infancia es una llama, una llama azul saltando de una estufa de gas que alguien encendi\u00f3. Recuerdo que me sorprendi\u00f3 el whoosh<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup><strong>[2]<\/strong><\/sup><\/a> de la llama azul al saltar de manera r\u00e1pida y s\u00fabita. Este es el recuerdo m\u00e1s<\/em> a\u00f1ejo que tengo; m\u00e1s atr\u00e1s<em>, es apenas niebla y misterio. Pero aquella llama de la estufa es tan clara como la m\u00fasica en mi mente. En aquel entonces, ten\u00eda tres a\u00f1os.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><strong>[3]<\/strong><\/sup><\/a><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Llama azul \/ <em>whoosh<\/em>. Aqu\u00ed vemos la materia prima de la repetici\u00f3n, de la adicci\u00f3n como iteraci\u00f3n, choque, significantes y materia sonora. Contin\u00fao:<\/p>\n<blockquote><p>Vi aquella llama y sent\u00ed su calor cerca de mi rostro. Sent\u00ed miedo, miedo real, por primera vez en mi vida. Pero lo recuerdo tambi\u00e9n como una suerte de aventura, alg\u00fan tipo de alegr\u00eda extra\u00f1a. Creo que esa experiencia me llev\u00f3 a alg\u00fan lugar en mi cabeza, adonde nunca hab\u00eda ido. A alguna frontera, a alg\u00fan borde quiz\u00e1s, de todo lo que es posible.<\/p><\/blockquote>\n<p>El sujeto se encuentra all\u00ed en un borde, ante algo que se experimenta y que sugiere un infinito ilimitado, todo lo que es posible. Se trata de un goce sentido como miedo real y alegr\u00eda extra\u00f1a, aventura. Se est\u00e1 ante un borde que presenta una doble faceta y que incluye una torsi\u00f3n: como una banda de Moebius, entre atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Impulso con exigencia de infinitud <\/strong><\/p>\n<blockquote><p>El miedo que sent\u00ed era casi como una invitaci\u00f3n, un desaf\u00edo para ir hacia adelante y sumergirme en algo de lo que no sab\u00eda nada. De all\u00ed que considero que mi filosof\u00eda de vida personal y mi compromiso con todo aquello en lo que creo, comenz\u00f3. Siempre he cre\u00eddo y pensado desde entonces que mi movimiento ten\u00eda que ser hacia adelante, lejos del calor de aquella llama.<\/p><\/blockquote>\n<p>Miles Dewey Davis III es uno de los m\u00fasicos m\u00e1s influyentes del siglo XX. Estuvo a la vanguardia de los desarrollos del jazz realizando reiterados cambios en cuanto a s\u00ed mismo y a su m\u00fasica, cambiando para siempre el escenario musical de la m\u00fasica contempor\u00e1nea. El documental muestra su b\u00fasqueda incesante de lo nuevo, de un encuentro constante con lo inestable y el instante y un desinter\u00e9s por el pasado. Erin Davis, su sobrino, recuerda que Miles nunca hablaba de los discos que hab\u00eda grabado, no ten\u00eda ninguno de ellos en su casa. S\u00f3lo se interesaba por lo que estaba trabajando en aquel momento. Miles se empe\u00f1\u00f3 en llevar adelante un modo de vida en lo que la inestabilidad y el exceso eran esenciales para dar lugar a su creatividad, con un \u00edmpetu a devenir otro, <em>ekstasis<\/em>.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, su m\u00fasica puede reconocerse desde la primera nota de su trompeta: un sonido puro, elegante, lleno de bravura, c\u00e1lido, tocando suavemente en las ondas del sonido, fresco, en una palabra. Su vida fue una aventura y un desaf\u00edo comprometidos totalmente con el cambio para crear. Absorb\u00eda lo que estaba sucediendo \u201cahora\u201d, buscando nuevas formas de abordar la m\u00fasica.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos leer esa exigencia de cambio continuo? \u00bfQu\u00e9 lo impulsaba?<\/p>\n<p>En la experiencia anal\u00edtica tenemos la noci\u00f3n de algo que nos impulsa. Sobre \u00e9sta, el psicoan\u00e1lisis produce ficciones que constituyen artificios para captar algo de esa experiencia.<\/p>\n<p>En Baltimore, Lacan sugiere la presencia de un impulso que aunque enraizado en el lenguaje, en su deriva, hace explotar las defensas del principio del placer y pretende aproximarse al goce como lo que puede dar sentido a una vida.<\/p>\n<blockquote><p>Estar\u00edamos tan tranquilos como las ostras si no fuera por esa curiosa organizaci\u00f3n que nos fuerza a hacer volar en pedazos la barrera del placer. O tal vez nos haga solamente so\u00f1ar en hacerla volar en pedazos&#8230; pero&#8230; aquello que es elaborado por la construcci\u00f3n subjetiva a partir del significante y de su relaci\u00f3n con el Otro, y que est\u00e1 enraizado en el lenguaje, no existe sino para permitir al deseo bajo todas las formas, de aproximarse, de probar ese tipo de goce interdicto que es el \u00fanico sentido v\u00e1lido ofrecido a nuestra vida.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Si en el pasaje de 1966 ese impulso se liga al deseo, en la \u00faltima ense\u00f1anza, \u00e9ste es aislado como no simbolizable, infinito, heterog\u00e9neo a la m\u00e1quina s\u00ed-no del significante y pasa a ser entendido como el r\u00e9gimen primario del goce como tal. Miller da como ejemplo un sue\u00f1o que le hab\u00eda sido contado: <em>\u201cun g\u00e9iser torbellino, efervescente y propio de una vida inagotable, que le apareci\u00f3 como lo que ella siempre hab\u00eda buscado, a lo que ella siempre hab\u00eda buscado igualarse\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup><strong>[6]<\/strong><\/sup><\/a>. <\/em><\/p>\n<p>En el Seminario 20, Lacan conecta ese goce al significante Uno solo, d\u00e1ndonos as\u00ed el camino por donde las adicciones se infinitizan. \u201cY eso es lo extra\u00f1o, lo fascinante, cabe decirlo: esta exigencia de lo Uno, como ya pod\u00eda hac\u00e9rnoslo prever extra\u00f1amente el <em>Parm\u00e9nides<\/em>, sale del Otro. All\u00ed donde est\u00e1 el ser, es exigencia de infinitud.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>La existencia de esa meta interna que siempre se satisface, que no cesa de escribirse, como una necesidad &#8211; no del organismo biol\u00f3gico &#8211; sino como fruto del encuentro traum\u00e1tico del significante con el cuerpo, est\u00e1 en el principio de la iteraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro ejemplo, de la relaci\u00f3n entre significante, impulso y adicci\u00f3n, es lo que ocurre en el \u201cvicio\u201d del juego: \u201cestamos totalmente presentes y ausentes, como si el uno se aproximara al cero, donde toda la vida est\u00e1 en juego en aquel instante\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. All\u00ed se verifica como muestra Dostoieviski en el libro <em>El Jugador<\/em>, un goce que se obtiene al escapar de la prisi\u00f3n del significante. All\u00ed se revela que si en un primer tiempo el jugador es movido por el amor rom\u00e1ntico, por el honor, por el amor propio, o sea, por una l\u00f3gica f\u00e1lica, nada de eso seguir\u00e1 estando en juego.<\/p>\n<blockquote><p>Recuerdo de manera n\u00edtida que de repente, sin ser de ninguna manera acosado por el amor propio, fui pose\u00eddo por una sed de riesgo. Quiz\u00e1s despu\u00e9s de haber pasado por tan gran n\u00famero de sensaciones, el alma no pueda saciarse sino solo irritarse y exigir sensaciones nuevas, m\u00e1s y m\u00e1s violentas, hasta el agotamiento total&#8230; \u00a1realmente se experimenta una sensaci\u00f3n especial cuando, solo, en un pa\u00eds extranjero, lejos de la patria, de los amigos, no sabiendo lo que se va a comer ese mismo d\u00eda, se arriesga el \u00faltimo flor\u00f3n, el \u00faltimo, el \u00faltimo!<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Junkie profesional<\/strong><\/p>\n<p>Para Miles, convergiendo con su modo iterativo de crear y recrear; su entrada en la toxicoman\u00eda proviene de otra experiencia traum\u00e1tica. Como nos explica, el uso de las drogas se inicia con su retorno a los Estados Unidos tras una transformadora estancia en Par\u00eds.<\/p>\n<blockquote><p><em>Nunca me hab\u00eda sentido as\u00ed. Era la libertad de estar en Francia y ser tratado como un ser humano, como alguien importante, y la m\u00fasica que tocaba sonaba mejor all\u00ed. Incluso los olores eran diferentes. Todo parec\u00eda haber cambiado para m\u00ed cuando estuve en Par\u00eds. Me encontr\u00e9 con Juliette Griego y ella me ense\u00f1\u00f3 lo que era amar algo m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica&#8230; estaba enamorado&#8230; Juliette me ped\u00eda que me quedara. Incluso Sartre dec\u00eda. \u201c<\/em>\u00bfPor qu\u00e9 <em>Juliette<\/em> y Usted no se casan<em>?\u201d Pero no lo hice.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup><strong>[10]<\/strong><\/sup><\/a> Cuando regres\u00e9 a mi pa\u00eds en el avi\u00f3n, estaba tan deprimido que no pude decir nada a mi vuelta. No sab\u00eda que eso iba a abatirme de esa manera. Estaba tan deprimido cuando volv\u00ed, y lo supe despu\u00e9s, que fue por eso que me met\u00ed en la hero\u00edna durante a\u00f1os. Lo que me meti\u00f3 en las drogas fue la depresi\u00f3n que sent\u00ed cuando volv\u00ed a Am\u00e9rica. Y la nostalgia con respecto a Juliette.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Al devenir, seg\u00fan sus palabras, un \u201cjunkie profesional\u201d, Miles parece buscar tratar el trauma actual del retorno a los Estados Unidos que se amalgama con el acontecimiento de cuerpo del pasado. La droga y el trauma son como un matrimonio consumado. Hay una correspondencia estructural entre ellos. Ambos sumergen al sujeto en algo extra\u00f1o, en un exceso de goce sin nombre, y junto a eso, se presenta un sentimiento de que todo cambi\u00f3 despu\u00e9s de que \u201caquello aconteci\u00f3\u201d. A partir de eso, la persona no se siente m\u00e1s la misma.<\/p>\n<p>Al regresar a su pa\u00eds y al reencontrarse con su antigua vida, Miles vive un episodio melanc\u00f3lico y parece reducido a su cuerpo como algo <em>h\u00e9teros<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Miedo al cuerpo<\/strong><\/p>\n<p>El cuerpo <em>almado<\/em>, digamos as\u00ed, parece siempre vulnerable a los impactos de lo real y de ese funcionamiento exigido: \u00a1goza! Pero de eso tambi\u00e9n es preciso defenderse.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 tenemos miedo? Lacan afirma que tenemos miedo de ser reducidos a nuestro cuerpo cuando el sujeto es afectado por la transformaci\u00f3n directa de la libido, all\u00ed donde el significante falla en su inscripci\u00f3n. Miedo, en el momento en que el cuerpo es afectado, por un real del goce, perturbando su organizaci\u00f3n, en el momento en el que se manifiesta totalmente <em>h\u00e9teros<\/em> al medio ambiente que lo rodea.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Propongo aqu\u00ed la hip\u00f3tesis de que, junto al uso de las sustancias, su movimiento iterativo de mutaci\u00f3n, constituyeron los modos de Miles de tratar ese \u201ccuerpo extranjero\u201d, por medio de un engendramiento m\u00faltiple de una serie de otros cuerpos. Miles es un consumidor de lo nuevo, como modo de alejarse de la llama que le provoca \u201cun miedo real\u201d, al mismo tiempo que ciertamente ella es la ra\u00edz de su aventura. Hay en ese movimiento una din\u00e1mica de supresi\u00f3n y recreaci\u00f3n, de inmersi\u00f3n en el goce y defensa. Y a cada paso de ese movimiento, tiene lugar un <em>re-start<\/em>, uno a uno.<\/p>\n<p><strong>Cuerpo extranjero, engendrar cuerpos uno a uno<\/strong><\/p>\n<p>Buscando entender ese movimiento de lanzarse hacia lo inestable, en los instantes, en el exceso, en el riesgo, me servir\u00e9 de la idea de la producci\u00f3n de un \u201ccuerpo extranjero\u201d para abordar ese espacio donde el goce fuera de sentido afecta a un cuerpo que requiere recomponerse al margen de las soluciones ofrecidas por el Nombre-del-Padre.<\/p>\n<p>Lacan sugiere que en Joyce la imagen no tiene un lastre, haci\u00e9ndose necesario el proceso de engendramiento de un cuerpo extranjero, que no es una estructura. Podemos pensarlo como el producto de procedimientos ins\u00f3litos para tomar cuerpo, o para componer superficies corporales como acontecimientos. Lacan nota que \u201crelacionarse con el propio cuerpo como algo ajeno es ciertamente una posibilidad\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. En el caso de Joyce, esto aparece en Stephen Dedalus cuando \u201cpierde su cuerpo\u201d, pero tambi\u00e9n en la escritura que constituye el ego de Joyce, y a\u00fan en la relaci\u00f3n de Joyce con su mujer Nora (el guante que le envuelve el cuerpo). Es crucial destacar sin embargo, que se trata de una \u201cescritura sonora y musical\u201d. Finnegans Wake puede ser considerado una sinfon\u00eda de palabras, una <em>sinthomia<\/em>. En un esquema simplificado, el procedimiento joyceano hace que el lenguaje vire hacia el sin sentido de la m\u00fasica, mientras que la m\u00fasica renderiza cacofon\u00edas y se disuelve en carcajadas audibles en el goce solitario de Joyce mientras escrib\u00eda.<\/p>\n<p>En Miles se trata de las creaciones, recreaciones musicales, sus transformaciones personales, improvisaciones, sus ropas, sus coches y mujeres. \u00bfNo nos ense\u00f1a Miles otra din\u00e1mica que se pone en juego en las adicciones y que consiste en engendrar ese cuerpo extranjero, haciendo una experiencia \u00fanica de s\u00ed mismo que repetitivamente lo sobrepasa? Frente a lo que lo atraviesa, contra el cual choca &#8211; que Miles mismo provoca &#8211; \u00e9l responde con una nueva creaci\u00f3n en la cual est\u00e1 enteramente involucrado y de la cual goza. Es interesante notar en ambos el valor del sonoro como aquel que fija un goce, como una aguja que graba la palabra en el cuerpo que es tocado.<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; no quiero tocar como nadie m\u00e1s que yo mismo, quiero ser yo mismo cualquier cosa que eso sea, tengo tantos sentimientos en algunas frases que soy uno con ellas, \u00a1aquella frase soy yo!<\/p><\/blockquote>\n<p>Miles es el tejido sonoro con el que hace otro cuerpo con el que vibra de vida. \u00a1Por donde Miles se hace bello! Lom Lom, l\u2019air, Miles ahead.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSo What!?<\/strong><\/p>\n<p>Busqu\u00e9 enfatizar en cuanto a la biograf\u00eda de Miles Davis, que en ella hay fuertes indicios de algo intr\u00ednseco a la sonoridad. Esto es lo que fija un punto de goce a trav\u00e9s del que se pueden engendrar cuerpos \u201cextranjeros\u201d, sobre los cuales necesitamos elaborar m\u00e1s a partir de la indicaci\u00f3n de Lacan. Sin embargo, parece cierto que esas fijaciones operan como una firma vibratoria que, al ser tocada, se reitera. Podemos entonces preguntarnos: en un an\u00e1lisis, \u00bfno ser\u00eda importante tocar esa nota? \u00bfSer\u00eda posible o\u00edrla? \u00bfAnotarla, provocarla, leerla en ciertos afectos? \u00bfEn qu\u00e9 la escucha musical, su teor\u00eda, las composiciones disonantes, con patrones discretos, ritmos complejos, singulares notaciones, podr\u00edan contribuir con nuestra pr\u00e1ctica hoy y ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>En v\u00edsperas de un tiempo en el que los avatares virtuales habitar\u00e1n el Metaverso, podemos esperar en nuestros consultorios, fuertes adicciones y perturbaciones subjetivas ligadas a la fantas\u00eda de que con estos cuerpos hechos de <em>bits<\/em> finalmente haremos existir la relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>Pensar hoy la adicci\u00f3n y las toxicoman\u00edas &#8211; el sujeto del goce de manera general &#8211; ligadas al cuerpo y al Uno, \u00bfno nos llevar\u00eda a la necesidad de reflexionar m\u00e1s sobre ese engendramiento de cuerpos, su relaci\u00f3n a lo sonoro, esa creaci\u00f3n de <em>Joysigns<\/em>, como soluciones singulares al margen del Nombre-de-padre?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><em>Traducido por Tom\u00e1s Verger<\/em><\/h6>\n<h6><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2003 Davis, M. The Autobiography \/ Miles Davis with Quincy Troup. 1st Touchstone ed. NY, 1989.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u2003 Oxford Dictionary: movimiento de urgencia, mover r\u00e1pido o de repente con un sonido. Exclamaci\u00f3n usada para imitar un movimiento repentino acompa\u00f1ado de un <em>rushing sound<\/em>. Onomatopeya de un sonido sibilante, susurro, soplo.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2003 Todas las traducciones al portugu\u00e9s de la autobiograf\u00eda fueran hechas por el autor de este texto.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u2003 Arist\u00f3teles, <em>L\u2019homme de g\u00e9nie et la m\u00e9lancolie<\/em>. Paris. \u00c9ditions Rivages, 1988. 1 Vol. En cuanto al problema XXX, Arist\u00f3teles propone una reflexi\u00f3n esencial sobre la ocasi\u00f3n \u201ck\u00e1iros\u201d de salir de s\u00ed mismo \u201cekstasis\u201d en un encuentro con lo inestable y con el instante.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J. De la structure comme immixtion d\u2019une alterit\u00e9 pr\u00e9able \u00e0 un sujet quelconque. Conf\u00e9rence \u00e0 Baltimore,<\/h6>\n<ol start=\"1966\">\n<li>\n<h6>1966<em>. La Cause du d\u00e9sir <\/em> 94. Paris: Navarin, 2016.<\/h6>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h6><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u2003 Miller, J.-A. <em>El Uno todo-solo,<\/em> lecci\u00f3n del 02.03.2011, in\u00e9dito.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., <em>El Seminario<\/em> libro 20, <em>Aun<\/em>, Texto establecido por Jacques-Alain Miller. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1985, p. 18.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u2003 Como me cont\u00f3 un analizante sobre la experiencia del juego y de todos los \u00e1mbitos de su vida.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u2003 Dostoi\u00e9viski, F. <em>El jugador.<\/em> Madrid. Alianza editorial, 2011.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>\u2003Traducido del ingl\u00e9s por el traductor.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>\u2003Roy D. Introducci\u00f3n al Congreso de la NLS 2023: https:\/\/www.amp-nls.org\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Argument-FINAL-VERSION-DISCONTENT-AND-ANXIETY-IN-THE-CLINIC-AND-IN-CIVILISATION.pdf.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., <em>El Seminario<\/em> libro 23, <em>El sinthome<\/em>, Texto establecido por Jacques-Alain Miller. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2006, p. 147.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9rgio de Mattos (Belo Horizonte, Brasil) Blue flame Leemos en las primeras l\u00edneas de la autobiograf\u00eda de Miles Davis[1], acontecimientos que no llamaron la atenci\u00f3n de los productores de The birth of the cool. 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