{"id":3409,"date":"2026-01-14T12:54:08","date_gmt":"2026-01-14T12:54:08","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/cicatriz-pseudonimo-de-um-avatar-nome-de-um-real\/"},"modified":"2026-01-15T09:38:00","modified_gmt":"2026-01-15T09:38:00","slug":"cicatriz-el-pseudonimo-de-un-avatar-el-nombre-de-un-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/cicatriz-el-pseudonimo-de-un-avatar-el-nombre-de-un-real\/","title":{"rendered":"Cicatriz, el pseud\u00f3nimo de un avatar, el nombre de un real"},"content":{"rendered":"<p><strong>Resumen:\u00a0<\/strong>El texto presenta el caso de un \u00abgeek\u00bb que encuentra una soluci\u00f3n para su desconexi\u00f3n del Otro en sus juegos virtuales, en los cuales se nombra \u00abCicatriz\u00bb. La transferencia hace posible ampliar su horizonte y hacerlo \u00abmenos monoman\u00edaco\u00bb.<br \/>\n<strong>Palabras claves:\u00a0<\/strong>\u00abgeek\u00bb, desconexi\u00f3n del Otro, juegos, transferencia<br \/>\n<strong>Abstract:\u00a0<\/strong>The text presents the case of a \u00abgeek\u00bb, who finds a solution for his shutdown from the Other in his virtual games, where he gives himself the name \u00abScarf\u00bb. Transference allows him to amplify \u00a0his horizon and to become \u00abless monomaniac\u00bb.<br \/>\n<strong>Keywords:\u00a0<\/strong>\u00abgeek\u00bb, shutdown from the Other, games, transference<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"..\/..\/..\/autores\/eric_taillandier.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" \/><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_3407\" aria-describedby=\"caption-attachment-3407\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3407\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/eric_taillandier.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/eric_taillandier.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/eric_taillandier-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3407\" class=\"wp-caption-text\">Eric Taillandier<\/figcaption><\/figure>\n<p>Leo no es\u00a0<em>adicto<\/em>. Es un jugador, matiza \u00e9l. Son los compa\u00f1eros de clase los que le dicen que da con la imagen de un \u00abgeek\u00bb, a causa de las incontables horas que se pasa frente a la pantalla de su computadora jugando a juegos en red, adem\u00e1s de su\u00a0<em>look<\/em>\u00a0y su aislamiento. Leo parece que efectivamente invierte la mayor parte de su vida pulsional en las relaciones virtuales, desinteres\u00e1ndose as\u00ed de \u00abla verdadera vida\u00bb y de las comitivas de los campos de intereses posibles (escuela, relaciones amistosas, amorosas, etc.). Tomado por esta dial\u00e9ctica binaria, enganchado de un lado y\u00a0<em>desenganchado<\/em>\u00a0del otro Leo se presenta al an\u00e1lisis. En este \u00faltimo, el insistir en desplegar las coordenadas l\u00f3gicas de su lazo al Otro y al cuerpo, y el apoyo tambi\u00e9n a su manera singular de hacer lazo social, permitir\u00e1 progresivamente la introducci\u00f3n de un tercer t\u00e9rmino entre la realidad y lo virtual: el real que Leo trata gracias al juego. Porque mas all\u00e1 de su\u00a0<em>dependencia,<\/em>\u00a0se trata de apuntar a aquello de lo que es verdaderamente adicto este sujeto \u00abese algo que, seg\u00fan Jacques Lacan, siempre vuelve al mismo lugar\u00bb.<\/p>\n<h3>\u00ab\u00a0Bloquear\u00a0\u00bb<\/h3>\n<p>Su madre se dirige a m\u00ed en una consulta\u00a0 privada, orientada por su m\u00e9dico de familia, porque todos est\u00e1n \u00abdesconcertados\u00bb por este joven que no quiere desde hace ya algunos d\u00edas volver al liceo. Es el \u00abimpasse\u00bb. No tiene dificultades de aprendizaje en el 5to a\u00f1o com\u00fan al que va. Las dificultades se presentan con las relaciones con sus compa\u00f1eros de clase y del secundario, \u00abNo quiere ver a los otros\u00bb. Leo dice que \u00abno compartimos los mismos puntos de inter\u00e9s\u00bb. Encentra as\u00ed que sus pares son generalmente inmaduros, poco interesantes\u00bb. Y se aparta. \u00abM\u00e1s bien soy discreto en p\u00fablico\u201d. R\u00e1pidamente Leo es preciso con aquello a lo que se confronta: \u201cTengo la impresi\u00f3n de que me observan\u201d. Teme que \u201cla mirada de los otros\u201d sea de un \u201cjuicio\u201d negativo sobre \u00e9l. Se \u201cinsin\u00faan\u201d cosas sobre \u00e9l, \u201csobre su trabajo\u201d, sin estar muy seguro de ello. A veces \u201cduda de lo que siente\u201d dici\u00e9ndose que son \u201cfalsos juicios\u201d. De igual forma parece ser el blanco de ciertas burlas. A veces \u201cme rebelo pero en el pensamiento, sobre todo\u201d.<\/p>\n<p>La madre me indica que a veces, como ahora, \u00e9l \u00abbloquea\u00bb y que en ese caso no hay que insistirle. La historia de los \u00abbloqueos\u00bb dura hace ya un tiempo. La primera vez fue seg\u00fan ella, en la primaria. Y fue la escuela quien se lo advirti\u00f3 a los padres. \u00abEs cuando pide ciertas cosas\u00bb. \u00bfCu\u00e1les? No lo saben exactamente. El padre, a quien recibo despu\u00e9s, precisa que el bloqueo inaugural sobrevino en el momento en que la madre fue hospitalizada de urgencia. Un problema de origen gen\u00e9tico que la llevar\u00eda a complicaciones espor\u00e1dicas pero potencialmente graves fue el diagn\u00f3stico. Desde entonces ella no trabaja, qued\u00e1ndose en casa,\u00a0 concurriendo al hospital toda vez que los signos cl\u00ednicos alcanzan el nivel de alerta. Ahora bien, el contexto del \u00faltimo bloqueo que lleva a la consulta a Leo se parece al primero de todos. El amigo de la hermana de Leo, que vivela m\u00e1s de las veces en casa de esta familia se enferma gravemente. Desde ese momento todos, salvo el padre que trabaja, se quedan en casa. Mientras se\u00f1alo el lazo entre la \u00abenfermedad\u00bb de unos y el \u00abbloqueo\u00bb de Leo, la madre parece percibir que la familia funciona a \u00abpuertas cerradas\u00bb. Por su parte Leo punt\u00faa esto con un \u00abpuede ser\u00bb y no volver\u00e1 jam\u00e1s sobre eso.<\/p>\n<h3>\u00ab Un sue\u00f1o tonto \u00bb<\/h3>\n<p>Durante largos meses, Leo viene sin reticencia pero habla poco, respondiendo \u00abno lo s\u00e9\u00bb a casi todas mis preguntas. \u00abNo hubo ninguna revoluci\u00f3n\u00bb me dice con un toque ir\u00f3nico. Nada parece motivarlo. Es \u00abconfuso\u00bb. Una vez sola me trae un \u00absue\u00f1o tonto\u00bb, que tuvo a los 7 u 8 a\u00f1os. \u00ab Estoy en una estructura para ni\u00f1os y juego a las cartas con mi madre \u00bb. El juego es Yu.Gi.Oh!\u00bb. La fecha en la que surge el sue\u00f1o y su actualidad me hacen confirmar la relaci\u00f3n entre, por un lado, las inquietudes de Leo que durante las hospitalizaciones de su madre fueron vividas por un eventual dejar-caer materno, y por el otro la aparici\u00f3n del s\u00edntoma de\u00a0 \u00abbloqueo\u00bb. En aquella \u00e9poca como hoy, esto se traduce concretamente con el hecho de que Leo se queda al lado de su madre todo el d\u00eda y que efectivamente pasan el d\u00eda \u00abjugando\u00bb juntos. Juegan a las cartas y tambi\u00e9n tocan la guitarra (toman las mismas clases a domicilio), y todav\u00eda m\u00e1s: juegan a juegos en red. Es m\u00e1s, toda la familia lo hace. Dichas actividades toman un lugar tal que el relato de los d\u00edas, las semanas y las vacaciones de Leo es sensiblemente el mismo: \u00abJugamos\u00bb. Un juego de video, en particular, hace las veces de lugar de encuentros: casi todas las relaciones familiares se originan all\u00ed. Contiene un rasgo caracter\u00edstico: los jugadores est\u00e1n afectados por una rara enfermedad, como la madre.<br \/>\nEl pseud\u00f3nimo que Leo toma para este juego resalta la particularidad de su soluci\u00f3n subjetiva: \u00e9l es \u00abCicatriz\u00bb. Marca del acontecimiento traum\u00e1tico del que nada puede decir y\u00a0 tentativa de suturar la hiancia, este nombre es el punto de abrochamiento de un cuerpo a cuerpo que Leo encontr\u00f3 para cerrar la herida. Esta parece estar constituida por la hiancia del Otro que lo amenaza hasta en su ser de sujeto. Es as\u00ed como su avatar es de aquellos que \u00abencajan\u00bb para mejor alejar la atenci\u00f3n del adversario, mientras que le permite \u00abcurar las heridas\u00bb de sus compa\u00f1eros de juego, sin que tengan que sufrir los incesantes ataques.<\/p>\n<p>Esto me parece ilustrar lo que Jacques- Alain Miller enuncia en su curso del 23 de marzo de 2011. Lo que hace <em>adicci\u00f3n<\/em>\u00a0es esta \u00abrepetici\u00f3n inextinguible del mismo Uno\u00bb, \u00abla ra\u00edz del s\u00edntoma\u00bb. Este Uno tiene algo que ver con lo que podr\u00edamos calificar de mordida del significante en el cuerpo. \u00abEs aqu\u00ed que hay que captar el lenguaje en el nivel en el que se imprime en el cuerpo\u00bb. Miller presenta as\u00ed a la adicci\u00f3n como una suerte de depuraci\u00f3n del s\u00edntoma, revel\u00e1ndose como un puro goce del cuerpo mismo. Y de seguir: \u00abeste goce repetitivo tiene relaci\u00f3n solo con el significante uno, con el S1 [&#8230;] y lo que hace funci\u00f3n de S2 en la materia, lo que hace\u00a0funci\u00f3n de Otro de ese S1, es el cuerpo mismo.\u201d \u00bfC\u00f3mo no dejar desde ese momento ese cuerpo abandonado a s\u00ed mismo? \u00bfC\u00f3mo mantener su inscripci\u00f3n en el campo del Otro?<\/p>\n<h3>Comunicar\u2026 en red<\/h3>\n<p>Como Leo sigue sin retomar los cursos pese a la propuesta de alivio, las instancias escolares se preocupan por su situaci\u00f3n. Se contrata a un m\u00e9dico quien propone integrarlo a una clase especial para evitar el desenganche completo. Por mi parte sostengo la elecci\u00f3n de Leo por la \u00abeducaci\u00f3n a distancia\u00bb. Considera repetir de grado haciendo una selecci\u00f3n de materias a estudiar. Al mismo tiempo no es tonto y conoce su inclinaci\u00f3n en dejarse ir si no es como m\u00ednimo presionado. \u00abTengo que estar atento\u00bb. Es por cierto sobre este punto que la transferencia se anud\u00f3 desde la primera sesi\u00f3n. Discretamente me puso en guardia contra el riesgo de desmotivarse al espaciar en mucho las sesiones. En efecto ni una sola vez pasar\u00e1 por las puertas del Campus virtual del CNED (Centro Nacional de Estudios a Distancia). Un psiquiatra que \u00e9l consulta luego de la indicaci\u00f3n del m\u00e9dico escolar le habla sobre la ansiedad escolar y le prescribe un antidepresivo para las noches. Por primera vez Leo dice que est\u00e1 \u201charto\u201d de quedarse tirado. Lo aliento a \u201cseguir avanzando\u201d. Piensa entonces en cambiar de establecimiento por una filial m\u00e1s t\u00e9cnica. Me apoyo en su soluci\u00f3n (de la comunicaci\u00f3n a distancia, detr\u00e1s de una pantalla) para sostener una orientaci\u00f3n compatible con sus dificultades de relaci\u00f3n. Esta elecci\u00f3n se re- vela en sinton\u00eda con su soluci\u00f3n. Opta as\u00ed por una filial en electr\u00f3nica y matem\u00e1ticas. Me explica que es sobre una formaci\u00f3n en \u00a1\u201ccomunicaci\u00f3n en red\u201d!<\/p>\n<h3>Re-enganche<\/h3>\n<p>Los cursos comienzan. Se desarrollan generalmente frente a la computadora, en grupo de dos. Leo se interesa y encuentra r\u00e1pidamente una pasant\u00eda para la pr\u00f3xima primavera. Tiene la idea de \u00abprepararse bien\u00bb para ponerse a salvo de las \u00absorpresas\u00bb. Sin embargo, comienza a ver \u00ablos defectos de los otros\u00bb, \u00abson viles, insidiosos\u00bb, como en el a\u00f1o anterior. Pero esta vez abordar\u00e1 el problema con m\u00e1s distancia. Pasa el recreo solo \u00ableyendo\u00bb o \u00abtrabajando\u00bb. Es el \u00ab\u00faltimo de la fila\u00bb cuando va al comedor: \u00abMe molesta que me empujen; as\u00ed estoy m\u00e1s tranquilo\u00bb<\/p>\n<p>A pesar de sus esfuerzos, se produce una nueva reca\u00edda en pleno curso. Esta vez Leo puede decir lo que sucede. Unos chicos se burlan de \u00e9l por su aspecto f\u00edsico y su costado de mejor alumno de la clase. Lo sacan de sus casillas y, entre dos sollozos, Leo lanza un insulto: \u201c\u00a1hijo de puta!\u201d. En la sesi\u00f3n no apoyo el insulto pero si\u00ed la toma de palabra. \u201cPor lo general no puedo decir nada. Tengo espasmos que me impiden hablar\u201d. Le sigue a esto un nuevo bloqueo que dura varios d\u00edas. \u201cCansancio, dolores de cabeza y v\u00e9rtigo\u201d lo obligan a quedarse en su casa. Se lo ve decepcionado como si todo fuera a recomenzar. Me hace saber que algunos d\u00edas antes de su reca\u00edda en el colegio su madre tuvo un comienzo de crisis. Como estaba inquieta, no hab\u00eda llevado a Leo a la escuela. Ni ella ni \u00e9l hab\u00edan ido a ver al m\u00e9dico. Le indico fuertemente a Leo consultar al m\u00e9dico para examinarse y para justificar su ausencia. Apoy\u00e1ndome en el diagn\u00f3stico de ansiedad escolar dicho por el psiquiatra, le hablo de la angustia que \u00e9l siente al confrontarse no ya con lo \u201cescolar\u201d si no con los \u201cotros\u201d. Le propongo decirle al m\u00e9dico de prescribirle un ansiol\u00edtico tambi\u00e9n para los temores que le surgen al ir al curso, lo que lo calma considerablemente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un a\u00f1o perdido en la secundaria de formaci\u00f3n general, Leo le hace frente mal que bien a este a\u00f1o escolar. En nuestras entrevistas discutimos sobre las cosas y sobre los otros. Siempre por la v\u00eda del juego, \u00e9l se va abriendo progresivamente hacia otras perspectivas: cambia de juegos en red, juega con compa\u00f1eros fuera de la c\u00e9lula familiar, participa de una pasant\u00eda de guitarra en otra regi\u00f3n con sus compa\u00f1eros. All\u00ed donde carec\u00eda de \u00aborientaci\u00f3n\u00bb, ahora se ampl\u00eda su horizonte y se lanza en una formaci\u00f3n que relaciona con la m\u00fasica, el sonido y la iluminaci\u00f3n. \u00c9l mismo, tambi\u00e9n toca en una banda. Y se hace menos presente con su madre, junto a ella. \u00abEstoy un poco menos monoman\u00edaco\u00bb, refiri\u00e9ndose a su apertura general.<\/p>\n<h3><em>Bones<\/em>\u00a0o los riesgos de la transferencia seg\u00fan Leo<\/h3>\n<p>Cuando durante la sesi\u00f3n nombr\u00e9 sus sensaciones con la palabra \u00ab angustia \u00bb y que habl\u00e9 de un tratamiento medicamentoso, Leo sonri\u00f3: \u00abme hizo pensar en la serie\u00a0<em>Bones<\/em>; hay un psi, pero confunde la vida privada con la vida profesional\u00bb. Frente a mi incomprensi\u00f3n (d\u00f3nde comet\u00ed el error?) \u00e9l me explic\u00f3, conmovido: \u00abYo, no soy nada; quiero decir que no tengo calificaci\u00f3n\u00bb Lo extra\u00f1o de estos enunciados me deja pensando que aquello a lo que \u00e9l se confronta cuando la frontera entre \u00e9l y el Otro se quiebra, como le pasa al psi en la serie, es a su propia desaparici\u00f3n. Ya que en ingl\u00e9s\u00a0<em>Bones<\/em>\u00a0son los huesos, los restos humanos. Detr\u00e1s de la pantalla, lo real del cuerpo est\u00e1 all\u00ed directamente en cuesti\u00f3n. Mi idea en el fondo es que si Leo busca cicatrizar el cuerpo del Otro con la interposici\u00f3n de pantallas, design\u00e1ndose \u00e9l con un pseud\u00f3nimo que viene a\u00a0<em>calificar\u00a0<\/em>esta operaci\u00f3n, es para que el suyo al retornar no se reduzca a un desecho. En los confines de lo virtual, \u00bfes el real del cuerpo intoxicado por el lenguaje?<\/p>\n<h4><em><strong>Traducci\u00f3n del franc\u00e9s: Catery Tato<\/strong><\/em><\/h4>\n<div>\n<div id=\"ftn1\">\n<h6><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>1<\/sup>\u00a0<\/a>Responsable por la Carta TyA Europa.<\/h6>\n<\/div>\n<\/div>\n<h4><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen:\u00a0El texto presenta el caso de un \u00abgeek\u00bb que encuentra una soluci\u00f3n para su desconexi\u00f3n del Otro en sus juegos virtuales, en los cuales se nombra \u00abCicatriz\u00bb. La transferencia hace posible ampliar su horizonte y hacerlo \u00abmenos monoman\u00edaco\u00bb. Palabras claves:\u00a0\u00abgeek\u00bb, desconexi\u00f3n del Otro, juegos, transferencia Abstract:\u00a0The text presents the case of a \u00abgeek\u00bb, who finds&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50,19],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-3409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-tematicos","category-vol-01-es","entry","no-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3409"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3857,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3409\/revisions\/3857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3409"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=3409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}