{"id":3724,"date":"2026-01-14T22:43:25","date_gmt":"2026-01-14T22:43:25","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/?p=3724"},"modified":"2026-01-15T09:51:58","modified_gmt":"2026-01-15T09:51:58","slug":"entrevista-natalia-andreini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/entrevista-natalia-andreini\/","title":{"rendered":"ENTREVISTA &#8211; Nat\u00e1lia Andreini"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3722\" aria-describedby=\"caption-attachment-3722\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3722\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/natalia_andreini.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/natalia_andreini.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/natalia_andreini-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3722\" class=\"wp-caption-text\">Nat\u00e1lia Andreini<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>1.<\/strong><strong>\u00a0\u00bfC\u00f3mo entiende usted la fijaci\u00f3n de un sujeto al objeto droga?<\/strong><\/h3>\n<p>\u00b7 \u00abCuando fumo marihuana, el mundo se acomoda para m\u00ed, entiendo el universo, es dif\u00edcil de explicar\u00bb.<br \/>\n\u00b7 \u00abPuedo re\u00edrme de todo y, as\u00ed, olvidarme de los problemas\u00bb.<br \/>\n\u00b7 \u00abLo hago antes de entrar a la escuela para relajarme\u00bb.<br \/>\n\u00b7 \u00abTodo cambia de color\u2026 es m\u00e1s intenso\u00bb.<br \/>\n\u00b7 \u00abCuando empiezo con la coca\u00edna, no puedo para\u00bb.<\/p>\n<p>Elijo empezar con frases dichas por sujetos que consumen para poner en primer lugar la palabra de quienes nos consultan, y, tambi\u00e9n, para subrayar la satisfacci\u00f3n que conlleva. Est\u00e1 en juego una satisfacci\u00f3n, desde all\u00ed arrancamos. Es as\u00ed como avenimos a la vida, arrancamos con una satisfacci\u00f3n y nos fijamos a ella. Eso se inscribe como una marca que sella nuestra singularidad. Para Freud, esa marca, devenida fijaci\u00f3n, fue una piedra en el camino que llevaba a interrumpir el trayecto anal\u00edtico.<\/p>\n<p>Jacques Lacan, por su parte, se sirve del descubrimiento freudiano, pero cambia su ubicaci\u00f3n en el mapa epist\u00e9mico, ya que, a partir de la orientaci\u00f3n por lo real, la fijaci\u00f3n se encuentra desde el comienzo y traza un camino que se orienta a producir un\u00a0<em>saber hacer con eso<\/em>\u00a0que es una marca, un hecho de la experiencia corporal, un modo de satisfacci\u00f3n, de goce.<\/p>\n<p>Empezar por el goce modifica sustancialmente la lectura de lo epist\u00e9mico y la orientaci\u00f3n de la cura en los tratamientos. Ahora bien, que la fijaci\u00f3n sea al objeto droga, tal como lo plantea la pregunta, requiere de algunas precisiones m\u00e1s. El goce, en parte, se localiza en objetos que Lacan llama con una letra: \u00aba\u00bb, objeto \u00ab<em>petit a<\/em>\u00bb<em>.\u00a0<\/em>Estos tienen una dimensi\u00f3n subjetiva, y su denominaci\u00f3n no dice mucho en t\u00e9rminos de lenguaje, ni de sentido, porque, m\u00e1s bien, se encarnan en los relieves del cuerpo.<\/p>\n<p>A medida que crecemos, dichos objetos van encontrando subrogados en otros que son de fabricaci\u00f3n humana. Un ejemplo es el chupete, que reemplaza a la succi\u00f3n del pecho de la madre; con \u00e9ste inauguramos un sinf\u00edn de objetos que pueden ir a ese lugar localizado de goce. El objeto\u00a0<em>petit \u00aba\u00bb<\/em>\u00a0no se define en s\u00ed mismo, sino a partir de la funci\u00f3n que cumpla. Ya sea como causa de goce, como plus de gozar, como resto u objeto de amor.<\/p>\n<p>Aquellos otros producidos por la fabricaci\u00f3n humana pueden ofrecer satisfacciones sustitutivas, o ir al lugar de una pr\u00f3tesis para el sujeto, y, as\u00ed, compensar funciones que no est\u00e1n, o, tambi\u00e9n, ofertar \u00abun m\u00e1s\u00bb de satisfacci\u00f3n y producir el borramiento de las regulaciones que est\u00e1n al servicio de producir un equilibrio para cada sujeto. En este \u00faltimo grupo ubicamos al objeto droga. Este objeto oferta una adhesi\u00f3n que lanza a un goce infinito. Se trata de una elecci\u00f3n forzada, en tanto que detr\u00e1s del velo que la cubre se encuentra el imperativo a gozar bajo el cual se aliena el sujeto con esta adhesi\u00f3n. Cuando la relaci\u00f3n con el objeto droga interpela las ficciones que el sujeto se dio para relacionarse con los otros y darse un lugar en el mundo, deviene en una fijaci\u00f3n dif\u00edcil y peligrosa de conmover.<\/p>\n<h3><strong>2. \u00bfCu\u00e1l es para usted la especificidad de la toxicoman\u00eda en relaci\u00f3n con la generalizaci\u00f3n actual de las as\u00ed denominadas adicciones?<\/strong><\/h3>\n<p>Notar\u00e1n que decimos\u00a0<em>generalizaci\u00f3n<\/em>, no\u00a0<em>universalizaci\u00f3n<\/em>. Esto es as\u00ed porque, en el \u00faltimo trayecto de su ense\u00f1anza, Lacan no apela a lo universal, no busca llevar las cosas al nivel de la verdad, sino al terreno del goce y su tratamiento. \u00abLas Adicciones\u00bb se han generalizado y han dejado a las denominadas \u00abtoxicoman\u00edas\u00bb para un uso restringido.<\/p>\n<p>Las adicciones, en plural, los sujetos las definen como algo que no pueden dejar de hacer, como algo de lo que no logran des-adherirse o soltar. Para nombrar esa particular relaci\u00f3n que se entabla, elijo un neologismo utilizado por un sujeto que me consulta: \u00e9l se dice \u00abadiccionado\u00bb cuando se encuentra enredado en un hacer, y enciende un fanatismo tal que lo lleva a desinteresarse por todo lo dem\u00e1s. Aquello que estaba en los m\u00e1rgenes \u2013encarnado por los adictos a las drogas\u2013 se movi\u00f3 hacia el centro y fue tomado por el mercado. Ahora \u2013con algunos retoques cosm\u00e9ticos\u2013 todos tenemos derechos y hasta obligaciones de \u00abadiccionarnos\u00bb a uno o varios objetos devenidos, as\u00ed, mercanc\u00edas. Tambi\u00e9n entran en esta serie actividades que se pueden desempe\u00f1ar como hobbys, deportes, el trabajo, los viajes, etc.<\/p>\n<p>Con el psicoan\u00e1lisis sabemos que los sujetos habitamos el lenguaje y somos habitados por \u00e9l. La lengua que hablamos se modifica, sufre cambios. As\u00ed, la denominaci\u00f3n \u00abadicciones\u00bb, en el uso generalizado que hoy tiene, es el efecto de la inyecci\u00f3n de esta palabra en el lenguaje que usamos, lo cual no es sin incidencias en la econom\u00eda del goce. Ahora, nos preguntamos: \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda dicha incidencia? \u00bfAcaso el uso generalizado de esta expresi\u00f3n es un intento de hacer con este fen\u00f3meno de goce, o s\u00f3lo nombra una alienaci\u00f3n? Para pensar esta alienaci\u00f3n hoy, es necesario hacerla consonar con la mercantilizaci\u00f3n, ya que el capitalismo salvaje ofrece mercanc\u00edas como un arsenal de medios para alcanzar la satisfacci\u00f3n, incidiendo en los modos de goce, en tanto oferta satisfacciones que no alcanzan a erradicar la falta de goce, sino, por el contrario, intensifican su frenes\u00ed. El desenfreno del goce avanza a la par de la degradaci\u00f3n del sujeto como tal. El movimiento de generalizaci\u00f3n de las adicciones ha dejado el uso de la expresi\u00f3n \u00abtoxicoman\u00eda\u00bb al campo restringido del consumo de sustancias t\u00f3xicas.<\/p>\n<p>Respecto de la \u00abtoxicoman\u00eda\u00bb, se escuchan reacciones que van a favor de coaccionar esta satisfacci\u00f3n, con excusas que dicen ir a favor de la vida. El de las toxicoman\u00edas es un campo del que todos quieren excluirse y s\u00f3lo se encuentran dentro como por sorpresa. Se escucha: \u00abA m\u00ed no me va a pasar\u00bb; tambi\u00e9n: \u00abMi hijo est\u00e1 exento de eso\u00bb; o: \u00abpuedo dejar cuando quiera\u00bb. Son frases que nos muestran que se trata de un imperativo dif\u00edcil de subjetivar. S\u00f3lo se lo reconoce cuando se desencaden\u00f3, cuando ya es un hecho frente a nuestros ojos.<\/p>\n<p>Lo siniestro \u2013tal como lo describe Freud\u2013, lo m\u00e1s propio, que es vivido como viniendo de afuera en tanto en un fuera de tiempo y lugar, va quedando como propio, y, en ocasiones, como privativo de las toxicoman\u00edas. Esto dificulta la posibilidad de reconocernos en esta verdad con la que vivimos hoy. Este privilegio depositado en el campo de las toxicoman\u00edas resuena en lecturas que se refieren a los fen\u00f3menos que irrumpen en el \u00e1mbito de lo p\u00fablico. Y que, por lo general son le\u00eddos y \u00abexplicados\u00bb por el consumo de sustancias. Funciona para soslayar, o cerrar, cualquier herida abierta producida por alg\u00fan hecho que denuncia lo peor. Que pone en evidencia lo peor de cada quien, frente a lo cual \u00abno queremos saber nada\u00bb.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que el uso de aquello que nombra a la \u00abtoxicoman\u00eda\u00bb y su campo ha quedado restringido para acarrear con lo peor. En cambio, las denominadas \u00abadicciones\u00bb cuentan con la anuencia de la mayor\u00eda, y hasta con cierto glamur. Para ir concluyendo, dir\u00eda que el mercado ha tocado a la puerta de un punto sensible de nuestra subjetividad, en esa marca estampada en el cuerpo que conmemora e inaugura, cada vez, nuestra relaci\u00f3n con la satisfacci\u00f3n. Esa que nos hace singular y, parad\u00f3jicamente, en donde m\u00e1s nos cuesta reconocernos. Esa relaci\u00f3n nos vincula con un modo de vivir que se reitera cada vez. En ese sentido, todos somos adictos a esa marca fundamental. Desde aquella m\u00edtica, primera experiencia de satisfacci\u00f3n, se patentiza el car\u00e1cter adictivo que se pone en juego en la relaci\u00f3n con el goce. El ejemplo\u00a0<em>princeps<\/em>\u00a0es la relaci\u00f3n con el chupete y aquello que nunca deja de estar en tanto modo de satisfacci\u00f3n: puede mudarse de objeto, pero la marca no cesa de incidir.<\/p>\n<p>El mercado toca a esa puerta, ofertando colmar la satisfacci\u00f3n, comandarla con un sinf\u00edn de mercanc\u00edas, con lo que, en realidad, lanza al infinito de la satisfacci\u00f3n fren\u00e9tica que antes mencion\u00e9, dislocando al sujeto portador de esa marca. El psicoan\u00e1lisis invita a los sujetos a andar el camino de esa satisfacci\u00f3n. Un trayecto que requiere de un sujeto decidido a caminar en direcci\u00f3n a reconocerse en esa ralladura que lo marc\u00f3 y hoy lo hace vivir. Camino, el del psicoan\u00e1lisis, que devendr\u00e1 en un \u00absaber hacer\u00bb con lo m\u00e1s singular que nos habita, lo que nos mantiene fijados a la vida con otros. Proceso que esta operaci\u00f3n, lejos de lanzarnos a un infinito, deja siempre un resto como saldo.<\/p>\n<h6><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><br \/>\nFREUD, S. \u201cAn\u00e1lisis terminable e interminable\u201d, en\u00a0<em>Obras Completas, Tomo XXIII<\/em>, Buenos Aires, Amorrortu, 1975.<br \/>\nFREUD, S. \u201cLo ominoso\u201d, en\u00a0<em>Obras Completas, Tomo XVII<\/em>, Buenos Aires, Amorrortu, 1975.<br \/>\nLACAN, J. \u201cEl seminario, Libro 10. La angustia\u201d, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2008.<\/h6>\n<h6>MILLER, J.-A. \u201cEl ser y el uno\u201d, in\u00e9dito<\/h6>\n<h4><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.\u00a0\u00bfC\u00f3mo entiende usted la fijaci\u00f3n de un sujeto al objeto droga? \u00b7 \u00abCuando fumo marihuana, el mundo se acomoda para m\u00ed, entiendo el universo, es dif\u00edcil de explicar\u00bb. \u00b7 \u00abPuedo re\u00edrme de todo y, as\u00ed, olvidarme de los problemas\u00bb. \u00b7 \u00abLo hago antes de entrar a la escuela para relajarme\u00bb. \u00b7 \u00abTodo cambia de color\u2026&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,20],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-3724","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevistas","category-vol-01-es-2","entry","no-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3724"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3913,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3724\/revisions\/3913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3724"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=3724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}