{"id":3764,"date":"2026-01-15T09:52:56","date_gmt":"2026-01-15T09:52:56","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/?p=3764"},"modified":"2026-01-15T09:52:56","modified_gmt":"2026-01-15T09:52:56","slug":"entrevista-raquel-vargas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/entrevista-raquel-vargas\/","title":{"rendered":"ENTREVISTA &#8211; Raquel Vargas"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3762\" aria-describedby=\"caption-attachment-3762\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3762\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/raquel_vargas.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/raquel_vargas.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/raquel_vargas-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3762\" class=\"wp-caption-text\">Raquel Vargas<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>1. \u00bfC\u00f3mo entiende usted la fijaci\u00f3n de un sujeto al objeto droga?<\/strong><\/h3>\n<p><em>\u00ab<\/em><em>Quiz\u00e1 quien no padece de neurosis tampoco necesita de intoxicaci\u00f3n alguna para aturdirse<\/em><em>\u00bb<\/em><em>.<\/em>\u00a0(Freud, 1927, p. 48)<\/p>\n<p>El ep\u00edgrafe que elegimos para enmarcar la respuesta a estos dos interrogantes nos sit\u00faa del siguiente modo: hay aturdidos, y, entre ellos, hay un tipo especial que necesita para su estado un objeto del mundo, una sustancia de la realidad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos decir respecto de la fijaci\u00f3n de un sujeto al objeto droga? Tal vez convenga situar en primer lugar el concepto de fijaci\u00f3n. Es un concepto que Freud resalt\u00f3 y se\u00f1ala de modo general un estancamiento de la libido que podemos entender como una falta de movilidad.<\/p>\n<p>Lo que sigue para despejar el interrogante es que esa quietud tiene un lugar referido al t\u00f3xico, al objeto droga. Dejaremos de lado, por el momento, la noci\u00f3n de sujeto y la de objeto, que, si las pensamos desde la perspectiva del psicoan\u00e1lisis, es decir, de alguien que se somete a la experiencia anal\u00edtica, tiene coordenadas precisas a partir de la verificaci\u00f3n del funcionamiento \u2013o no\u2013 de la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La fijaci\u00f3n al objeto droga ubica a alguien ligado a un ciclo de repeticiones en el consumo de esa sustancia. Podemos ubicar puntos diferenciales en ese sintagma amplio que es: el objeto droga. Es preciso hacer diferencias entre ellas como lo indica J.-Alain Miller (Miller, 1996-97, p. 52). A partir de las diferencias que establece en el uso de las mismas \u2013marihuana, hero\u00edna, coca\u00edna o alcohol\u2013 notamos que esta pr\u00e1ctica puede o no interrumpir el lazo social.<\/p>\n<p>Cabe aqu\u00ed la pregunta sobre si, cuando decimos fijaci\u00f3n al objeto droga, estamos ubicando una patolog\u00eda que llega a un grado m\u00e1ximo que conocemos como separaci\u00f3n del Otro.<\/p>\n<p>El sujeto prefiere este objeto a cualquier otro. Esta preferencia se revela en la pr\u00e1ctica que conocemos como goce toxic\u00f3mano y es una preferencia incluso m\u00e1s potente que cualquier sentimiento de preservaci\u00f3n de la propia vida que parte de su cuerpo. Es un goce que no quiere el bien del sujeto y, por lo tanto, es un goce que cuestiona lo que Freud quiso hacer existir como pulsi\u00f3n de autoconservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La droga tiene su \u00e9xito, dice Lacan (Lacan, 1975, p. 16) y es el de la ruptura del matrimonio con \u00abel peque\u00f1o hace pipi\u00bb. Agregamos, entonces, que se trata de una fijaci\u00f3n parad\u00f3jica, ya que lo que revela es una ruptura. Nos preguntamos frecuentemente en esta v\u00eda sobre la funci\u00f3n del t\u00f3xico.<\/p>\n<h3><strong>2.\u00a0<\/strong><strong>\u00bfCu\u00e1l es para usted la especificidad de la toxicoman\u00eda respecto de la generalizaci\u00f3n actual de las as\u00ed denominadas adicciones?<\/strong><\/h3>\n<p>De modo amplio, la droga es el punto de referencia que nombra una pr\u00e1ctica, la toxicoman\u00eda (Freda, 1997, p. 307). Para ubicar la especificidad de la toxicoman\u00eda, diremos que ella se define como un modo de gozar que es directo (Miller, 1997, p. 311), donde se prescinde del Otro y se hace solo.<\/p>\n<p>Esa prescindencia se inicia en el falo, y eso constata una relaci\u00f3n con su funci\u00f3n, es decir, con la castraci\u00f3n \u00bfQu\u00e9 es la castraci\u00f3n? Es la esperanza de que el goce se vuelva\u00a0<em>partenaire<\/em>\u00a0porque obligar\u00eda al sujeto a encontrar el complemento de goce que hace falta en el Otro (Miller, 1996-97, p. 67).<\/p>\n<p>La droga se ubica en la toxicoman\u00eda como un tipo particular de\u00a0<em>partenaire<\/em>\u00a0y se justifica, as\u00ed, hacerlo entrar en el registro de la relaci\u00f3n del sujeto moderno con el objeto de consumo. Su especificidad es doble. Por un lado, se refiere al objeto droga como lo hemos destacado, y, por otro, se lo reconoce como un elemento sincr\u00f3nico en el desarrollo social contempor\u00e1neo y su relaci\u00f3n directa con el plus de gozar. (Miller, 1997, p. 312).<\/p>\n<p>Las adicciones designan un campo m\u00e1s amplio que no ubica un objeto fijo necesariamente.<\/p>\n<p>La palabra <em>addictus<\/em>\u00a0design\u00f3 en tiempos muy antiguos a un tipo muy concreto de esclavos. Literalmente, se traduce como \u00abentregado a otro\u00bb al que se le debe enorme dinero o favores. Tal vez a partir de este peque\u00f1o elemento antiguo pueda comprenderse mejor que la modernidad la generalice al punto de que cualquier cosa puede designar una forma de adicci\u00f3n, o sea, de esclavitud.<\/p>\n<p>Lacan habl\u00f3 desde el comienzo de su ense\u00f1anza de esa figura, el esclavo. Lo encontramos desde siempre en la historia de la realidad humana excepto en China. Es preciso ubicar en el esclavo un elemento atemporal, por su presencia generalizada, que es lo que Freud descubre con el nombre de pulsi\u00f3n. Lacan se\u00f1ala algo sobre este punto en el seminario que se conoce como\u00a0<em>Los no incautos yerran<\/em>\u00a0o\u00a0<em>Los nombres de padre<\/em>. Lo citamos: \u00abLa \u00fanica civilizaci\u00f3n verdaderamente mordida por el goce, era preciso que tuviera esclavos. Porque quienes gozaban eran ellos. Sin los esclavos, nada de goce\u00bb (Lacan, 20\/01\/1973).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La generalizaci\u00f3n del t\u00e9rmino adicci\u00f3n se justifica si lo pensamos en relaci\u00f3n a la pulsi\u00f3n. La pulsi\u00f3n es algo que domina, impone su satisfacci\u00f3n. Si la castraci\u00f3n encuentra su funci\u00f3n, la pulsi\u00f3n acepta un circuito y la palabra presta su materialidad.<\/p>\n<p>Se puede tambi\u00e9n ser esclavo de la palabra. Lacan expres\u00f3 su deseo de un discurso sin palabras. \u00bfEra el anhelo de un discurso sin esclavos? \u00a1Se puede ser adicto-esclavo de tantas maneras! La esclavitud parece una condici\u00f3n inicial que se imprime a partir de un primer shock pulsional que experimenta el sujeto.<\/p>\n<p>Se intuye en las llamadas adicciones un movimiento, un desplazamiento, mientras que en la toxicoman\u00eda no. La toxicoman\u00eda \u00bfes una esclavitud realizada, sin amo? \u00bfLas adicciones son las esclavitudes en busca del amo?<\/p>\n<p>Para concluir, diremos unas palabras sobre el sujeto y el objeto, ya que son t\u00e9rminos incluidos en el primer interrogante. El objeto\u00a0<em>a<\/em>\u00a0que forj\u00f3 Lacan no es el objeto droga. El objeto\u00a0<em>a<\/em>\u00a0no es una sustancia. Es vac\u00edo, borde. Las materializaciones del vac\u00edo pueden encarnarse en sustancias y objetos. Son modos de poblar el desierto que crece como lo anunci\u00f3 Nietzsche. El sujeto, aqu\u00ed, se divide o desaparece.<\/p>\n<p>De modo que no es seguro que cuando hablamos del objeto droga podamos hablar de sujeto, que es siempre l\u00f3gico y parte de 0, de un vac\u00edo, tal como lo entendemos en la experiencia de la palabra y del lenguaje.<\/p>\n<p>Sujeto y objeto en psicoan\u00e1lisis designan la posibilidad de una gram\u00e1tica en el desierto en el que, como nos dice Lacan, suele haber un mundo loco (Lacan, 1966\/67, p. 11).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><br \/>\nFreud, S., El porvenir de una ilusi\u00f3n, Ed. Amorrortu, Tomo XXI, Bs.As.<br \/>\nMiller, J.-A. La teor\u00eda del Partenaire, Revista Lacaniana a\u00f1o X nro.19. EOL 2015<br \/>\nLacan, J. Cierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana, publicado en este n\u00famero de Pharmakon Digital.<br \/>\nFreda, H. La toxicoman\u00eda, una nueva forma de s\u00edntoma, ponencia en la clase del 2 de abril<br \/>\nde 1997 en El Otro que no existe y sus comit\u00e9s de \u00e9tica, ed. Paid\u00f3s, 2005.<br \/>\nMiller J. -A. El Otro que no existe y sus comit\u00e9s de \u00e9tica, ed. Paid\u00f3s, 2005.<br \/>\nLacan J. Los no incautos yerran, Clase 2, in\u00e9dito.<\/h6>\n<h6>Lacan, J. La l\u00f3gica del fantasma, Lacaniana, a\u00f1o VII, nro 10, EOL, 2010<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. \u00bfC\u00f3mo entiende usted la fijaci\u00f3n de un sujeto al objeto droga? \u00abQuiz\u00e1 quien no padece de neurosis tampoco necesita de intoxicaci\u00f3n alguna para aturdirse\u00bb.\u00a0(Freud, 1927, p. 48) El ep\u00edgrafe que elegimos para enmarcar la respuesta a estos dos interrogantes nos sit\u00faa del siguiente modo: hay aturdidos, y, entre ellos, hay un tipo especial que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,20],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-3764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevistas","category-vol-01-es-2","entry","no-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3764"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3764\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3910,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3764\/revisions\/3910"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3764"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=3764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}