{"id":3808,"date":"2026-01-14T23:51:51","date_gmt":"2026-01-14T23:51:51","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/?p=3808"},"modified":"2026-01-14T23:57:03","modified_gmt":"2026-01-14T23:57:03","slug":"hacia-el-congreso-de-la-amp-2026-la-ruptura-con-el-falo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/hacia-el-congreso-de-la-amp-2026-la-ruptura-con-el-falo\/","title":{"rendered":"HACIA EL CONGRESO DE LA AMP 2026 \u2013  LA RUPTURA CON EL FALO"},"content":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo congreso de la Asociaci\u00f3n Mondiale de Psicoan\u00e1lisis (AMP), cuyo tema es el aforismo de Lacan \u201cNo hay relaci\u00f3n sexual\u201d, es una ocasi\u00f3n para poner al trabajo la relaci\u00f3n del sujeto con el falo. Seg\u00fan Lacan, \u00e9ste es un \u201cobst\u00e1culo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> en la relaci\u00f3n entre los sexos. A partir de aqu\u00ed, cabe nuevamente a la Red de Toxicoman\u00eda y Alcoholismo (TyA) del Campo freudiano, interrogar la proposici\u00f3n de Lacan seg\u00fan la cual la droga \u201cpermite romper el matrimonio con el <em>peque\u00f1o pip\u00ed<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Una de las primeras lecturas que aclaran este pasaje es aquella propuesta por \u00c9ric Laurent en 1988: se trata de una ruptura con el goce f\u00e1lico. Sin embargo, se pregunta: \u00bfLo escribimos \u03c6<sub>o<\/sub> o \u03a6<sub>o<\/sub>? Las Conversaciones de Arcachon, Antibes y Angers<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> aun no hab\u00edan tenido lugar. \u00bfSe trata de \u201cun nuevo modo de goce o de un agujero de goce\u201d? El autor, varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, propondr\u00e1 un contrapunto interesante: se tratar\u00eda de cortar el lazo con el pito, al parecer, en alusi\u00f3n al \u00f3rgano. La distinci\u00f3n conceptual que Lacan hace entre goce f\u00e1lico y goce peniano, contempor\u00e1nea de la tesis de ruptura, parece crucial para nuestra investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fabi\u00e1n Naparstek muestra que la inscripci\u00f3n del falo es aquello que hace del \u00f3rgano un instrumento. El uso de la droga puede poner en funci\u00f3n el \u00f3rgano all\u00ed donde el efecto de la palabra no lo permite. Pero a su vez, por el contrario, puede dar cuenta de la <em>insubordinaci\u00f3n al servicio sexual<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><strong>[4]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>, como lo propone Jacques-Alain Miller.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pensar entonces la relaci\u00f3n entre toxicoman\u00eda y psicosis all\u00ed donde la ruptura con el falo es de orden estructural? La tesis de ruptura invita a pesquisar c\u00f3mo el toxic\u00f3mano hace uso del t\u00f3xico all\u00ed donde el \u00f3rgano no ha devenido instrumento para responder a los avatares del encuentro sexual. J\u00e9sus Santiago se pregunta, la utilizaci\u00f3n del t\u00f3xico, \u00bfpermitir\u00eda tratar un goce del sentido que gravita alrededor del \u00f3rgano cuando hay un agujero a nivel de la significaci\u00f3n f\u00e1lica?<\/p>\n<p>La tesis de ruptura, \u00bfpermite una elucidaci\u00f3n del sintagma \u201cno hay relaci\u00f3n sexual\u201d? La hip\u00f3tesis de Jean-Marc Josson consiste en sostener que la droga permite romper el efecto del afecto propio del significante al percutir el cuerpo. \u00bfSe trata de una tentativa de tratamiento del goce deslocalizado en el cuerpo que no se circunscribe al \u00f3rgano?<\/p>\n<p>Una selecci\u00f3n de extractos de textos y algunas referencias bibliogr\u00e1ficas son aqu\u00ed propuestas.<\/p>\n<p>\u00a1Buena lectura!<\/p>\n<p><em>Tom\u00e1s Verger <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00c9ric Laurent<\/strong><strong>, <\/strong><strong>\u201cTres observaciones para la toxicoman\u00eda\u201d (extractos) <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEn su ense\u00f1anza, uno no puede decir que Lacan haya considerado que el psicoan\u00e1lisis tenga mucho que decir sobre la droga, porque en el fondo, recorri\u00e9ndolo de arriba a abajo, no hallamos m\u00e1s que algunas frases. Sin embargo, nos da, de todas maneras, en los a\u00f1os 70, esta indicaci\u00f3n mayor: \u201cno hay ninguna otra definici\u00f3n de la droga m\u00e1s que esta, es lo que permite romper el matrimonio del cuerpo con el peque\u00f1o pip\u00ed.\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>; decimos: con el goce f\u00e1lico. Es una indicaci\u00f3n preciosa. Adem\u00e1s ella apoya, creo, toda una reflexi\u00f3n que muchas personas que se ocupan de toxic\u00f3manos han hecho: considerar que la toxicoman\u00eda no es un s\u00edntoma en el sentido freudiano y que la toxicoman\u00eda no es consistente. Nada, en la droga, nos introduce a otra cosa que un modo de ruptura con el goce f\u00e1lico. No es una formaci\u00f3n de compromiso, sino una formaci\u00f3n de ruptura. Esta abre el problema de c\u00f3mo escribir la ruptura con este goce f\u00e1lico. \u00bfLo escribimos \u03c6<sub>o<\/sub> o \u03a6<sub>o<\/sub><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>?<\/p>\n<p>Y \u00bfc\u00f3mo vamos a determinar, diferencialmente, si se trata de un nuevo modo de goce\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o m\u00e1s bien de un agujero de goce?<\/p>\n<p>Efectivamente, este expresi\u00f3n de \u201cruptura con el goce f\u00e1lico\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, Lacan la introduce tambi\u00e9n para la psicosis &#8211; donde \u00e9l anota \u03a6<sub>o<\/sub> como consecuencia<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> de la ruptura, ruptura con respecto a la identificaci\u00f3n paterna, dec\u00eda Freud, y para Lacan, de la funci\u00f3n de los Nombres del Padre, que escribe P<sub>o<\/sub>. En el lugar donde los Nombres del Padre producen la significaci\u00f3n f\u00e1lica de lo que es dicho, tenemos en la psicosis esta dupla de t\u00e9rminos: P<sub>o<\/sub> &#8211; \u03a6<sub>o<\/sub>, donde Lacan se pregunta, en un momento dado, si uno implica necesariamente el otro, o si puede haber uno sin el otro.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Para la psicosis no s\u00e9. Pero, seguramente, la utilizaci\u00f3n de t\u00f3xicos lleva a pensar que puede haber producci\u00f3n de esta ruptura con el goce f\u00e1lico, sin que haya por lo mismo forclusi\u00f3n del Nombre del Padre. Esta es por otra parte la consecuencia de la tesis, sostenida hasta el extremo, que el toxic\u00f3mano no existe, o que la toxicoman\u00eda no es un s\u00edntoma.<\/p>\n<p>La tesis de Lacan a prop\u00f3sito de la toxicoman\u00eda es pues una tesis de ruptura. Su breve observaci\u00f3n, en ese sentido, por breve que ella sea, es, sin embargo, una tesis que compromete profundamente toda su teor\u00eda del goce, as\u00ed como la del lugar del padre y el porvenir del Nombre del Padre en nuestra civilizaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa primera consecuencia, entonces, de la peque\u00f1a frase de Lacan, es la ruptura con los Nombres del Padre obtenida fuera de la psicosis. La segunda consecuencia que se puede extraer es la de una ruptura con las particularidades del fantasma. Ruptura con aquello que el fantasma supone el objeto del goce en tanto que incluye la castraci\u00f3n. Es por eso que podemos sostener con mucha seguridad que el toxic\u00f3mano no es un perverso. No es un perverso porque la perversi\u00f3n supone el uso del fantasma. La perversi\u00f3n supone un uso muy espec\u00edfico del fantasma, mientras que la toxicoman\u00eda es un uso del goce fuera del fantasma. Ella no toma los caminos complicados del fantasma. Es un cortocircuito. La ruptura con el \u201cpeque\u00f1o pip\u00ed\u201d, como dice Lacan, tiene como consecuencia que se pueda gozar sin el fantasma.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u2026me parece que se puede tratar la toxicoman\u00eda como el surgimiento en nuestro mundo de un goce Uno. En tanto tal no es sexual. El goce sexual no es Uno, est\u00e1 profundamente fracturado, no es aprehensible m\u00e1s que por la fragmentaci\u00f3n del cuerpo.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral publicado en <em>Quarto<\/em> n. 42. Bruxelles, d\u00e9c. 1990, p. 69-72.<\/p>\n<p><strong>\u00c9ric Laurent<\/strong><strong>, \u00ab\u00a0<\/strong><strong>Un modelo digno para l<\/strong><strong>as instituciones que queremos\u00a0\u00bb (extractos)<\/strong><\/p>\n<p>\u201cRosa Elena Manzetti en<em> Pharmakon<\/em> presenta el caso de un sujeto que tomaba drogas para mantenerse despierto mientras dos prostitutas hac\u00edan el amor frente a \u00e9l. Mientras miraba con fascinaci\u00f3n, trataba de ver a una mujer que gozaba e insist\u00eda en obtener este plus de goce de la mirada, de ver lo que no se puede ver. Entonces, \u00e9l quedaba fuera del juego, y con coca\u00edna, se manten\u00eda en este nivel de excitaci\u00f3n que le permit\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 y, al mismo tiempo, separarse del goce f\u00e1lico, es decir, no querer entrar en el juego y, a la vez, permanecer fascinado por este goce femenino que se impon\u00eda. Lo que se verificaba es que lo que este sujeto quer\u00eda ver era lo que se le hab\u00eda impuesto como experiencia en la infancia: constatar la ausencia del pene en la madre. Y entonces, es interesante comprobar que estas escenas no s\u00f3lo las hac\u00eda con mujeres, sino que trataba de obtener espec\u00edficamente dos travestis a los que, en los juegos er\u00f3ticos, les hac\u00eda conservar la bombacha hasta que en el \u00faltimo momento, se verificaba la presencia del pene. Vemos aqu\u00ed que se presenta el travesti como encarnaci\u00f3n de la mujer f\u00e1lica.<\/p>\n<p>En este caso presentado por Manzetti se ven los dos registros. Primero, la neutralizaci\u00f3n, es el \u03a6<sub>0<\/sub> en cuanto neutralizaci\u00f3n f\u00e1lica; pero, al mismo tiempo, hay fascinaci\u00f3n por la exhibici\u00f3n del falo materno. Y uno no impide el otro, &#8211; esto es interesante en el caso -, la dial\u00e9ctica con la cual se articulan las cosas.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn segundo t\u00e9rmino, entonces, lo que nos ense\u00f1a la toxicoman\u00eda &#8211; esto se comprueba en el caso presentado por Manzetti<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> &#8211; es el lazo fundamental que hay entre todas estas sustancias t\u00f3xicas y la fascinaci\u00f3n del hombre por el goce femenino.<\/p>\n<p>La Antig\u00fcedad ten\u00eda como m\u00e1xima que Venus y Baco fueran juntos, que la ebriedad del vino ten\u00eda que acabar en la cama. La no-sabidur\u00eda moderna precisamente es al rev\u00e9s, rompe con el goce f\u00e1lico pero refuerza (lo que no hay que olvidar en el caso de Manzetti es la fascinaci\u00f3n del hombre por el travesti que parece confirmar esta perspectiva) refuerza \u2013 dec\u00eda -, la sujeci\u00f3n del hombre moderno al supery\u00f3, que no es un supery\u00f3 materno sino el supery\u00f3 del goce femenino.<\/p>\n<p>El hombre y la mujer moderna se encuentran confrontados con lo que Lacan escribe en \u201cEl Atolondradicho\u201d, es decir, con esta reformulaci\u00f3n del enigma propuesto a Edipo que Lacan formula a partir del goce femenino, de la esfinge como encarnaci\u00f3n del goce femenino. No es una pregunta sobre el hombre, sino una pregunta sobre si el hombrecillo que tiene enfrente estar\u00e1 a la altura de la satisfacci\u00f3n femenina; y es la raz\u00f3n por la cual en \u201cEl Atolondradicho\u201d Lacan empieza su exordio por la Esfinge que habla y que dice \u201cme has satisfecho thombrecito\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>, etc\u00e9tera (eso permite la lectura del asunto). Hay una fascinaci\u00f3n, siempre la hubo, del hombre por el goce femenino.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que los antrop\u00f3logos a veces piensan que el hombre aprendi\u00f3 a contar con los dedos de su mano: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Me parece una idea de fil\u00f3sofo, creo que si el hombre aprendi\u00f3 a contar, tenemos una huella de que en muchos sistemas de numeraci\u00f3n lo que hay es: uno, dos, tres&#8230;infinito. Uno, dos, tres y mucho m\u00e1s, una categor\u00eda del \u2018mucho m\u00e1s\u2019.<\/p>\n<p>Esto, me parece, es acorde con la idea de que los hombres con el goce f\u00e1lico han empezado a saber que hay uno, dos, tres veces en la noche y despu\u00e9s es mucho, puede ser m\u00e1s cercano a la modalidad con la que se aprendi\u00f3 a contar&#8230;<\/p>\n<p>Pasar del Uno, en tanto que contable, al goce que pareci\u00f3 fascinante de la \u201cDiosa blanca\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, no como encarnaci\u00f3n de la madre sino como de \u201cLa mujer\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>, es esto lo que me parece da cuenta de la figura de Dios como encarnaci\u00f3n del goce femenino &#8211; como subrayaba Lacan. En estas huellas de las diosas del Mediterr\u00e1neo, la figura femenina se encarna en Diana de Efesia como representante de la Antig\u00fcedad romana. Es la encarnaci\u00f3n del Dios contra el cual Mois\u00e9s supo poner un l\u00edmite y da la idea de la introducci\u00f3n del punto a partir del cual no se puede contar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Es la fascinaci\u00f3n por el infinito, por el supery\u00f3 femenino en la situaci\u00f3n del hombre moderno, el hombre de los derechos humanos &#8211; que no tiene m\u00e1s figuras heroicas con las cuales identificarse &#8211; lo que refuerza la incidencia de este supery\u00f3 y el sue\u00f1o de un tipo de transexualismo del goce<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> que se podr\u00eda obtener con el goce de las drogas.<\/p>\n<p>En este sentido encontramos otra significaci\u00f3n de la ruptura con el falo<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> que podr\u00eda orientarnos en ese camino: tratar de identificarse a este goce superyoico, sea por el lado del hombre, sea por el lado de la mujer.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral en espa\u00f1ol publicado en Sillitti, D., Sinatra, E. y Tarrab, M. <em>Del hacer al decir.<\/em> La cl\u00ednica de la toxicoman\u00eda y el alcoholismo. II Jornada del Instituto del Campo Freudiano.\u00a0 Buenos Aires, Plural editores, 1996, p. 61-80.<\/p>\n<p><strong>\u00c9ric Laurent<\/strong><strong>, <\/strong><strong>\u201c<\/strong><strong>El lugar de los hombre<\/strong><strong>s en la ciudad de las mujeres\u201d (extractos)<\/strong><\/p>\n<p>\u201cLa figura del machista gozador a la Trump es una especie de pantomima de lo que ser\u00eda lo ilimitado del goce femenino, como la del drogadicto que quiere liberarse, por lo ilimitado de la droga, de la ca\u00edda f\u00e1lica. El asunto de la articulaci\u00f3n de los dos goces, el goce f\u00e1lico y su m\u00e1s all\u00e1, es situar lo que hace que, cualquiera que sea la igualdad de derechos, una mujer sea siempre radicalmente Otra para un hombre. Y es entonces cuando puede ser s\u00edntoma y no supery\u00f3 infernal y mort\u00edfero. El goce en la ciudad de las mujeres, donde los hombres tienen su lugar seg\u00fan Lacan, no tiene nada de hedonismo. Se separa entre aquel goce m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite f\u00e1lico, aquel que m\u00e1s all\u00e1 de la castraci\u00f3n, el hombre imagina, y lo ilimitado que se civiliza por su inscripci\u00f3n en el lado femenino de la sexuaci\u00f3n. No hay un ciframiento alguno para esto cualquiera sea la forma del Uno. El declive de las ideolog\u00edas, de los grandes relatos de lo que hac\u00eda universal el bien com\u00fan en forma de un ideal compartido, revela una competencia entre m\u00faltiples goces que no pueden resolverse en la unidad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEsa es la invenci\u00f3n. La experiencia trans consiste en la invenci\u00f3n del \u00f3rgano que dar\u00eda cuenta de aquel que al cuerpo le ser\u00eda necesario y que permitir\u00eda deshacerse del obst\u00e1culo f\u00e1lico. Lacan lo dice muy bien: el falo es lo que impide que uno goce del cuerpo del otro. Bueno, vamos a cortarlo e inventar el \u00f3rgano adecuado. Es un proceso absolutamente fant\u00e1stico que pone en juego todo el conocimiento de la ciencia &#8211; todo lo que sabemos hacer con las hormonas, la cirug\u00eda pl\u00e1stica &#8211; para una invenci\u00f3n de saber. Es un proceso sin fin, porque el \u00f3rgano que habr\u00eda que encontrar no se encuentra; entonces hay que seguir inventando.\u201d<\/p>\n<p>Texto extra\u00eddo de la Conferencia pronunciada en ocasi\u00f3n de la Semana Lacan \u00ab Hommes et femmes selon Lacan \u00bb, 13-18 de mayo de 2019, ACF-VLB, disponible en YouTube.<\/p>\n<p><strong>\u00c9ric Laurent<\/strong><strong>, <\/strong><strong>\u201cRetrato de Joyce en Santo hombre\u201d (extracto) <\/strong><\/p>\n<p>\u201cGracias a la relaci\u00f3n con su inconsciente, Joyce no es un santo, tiene el orgullo de su arte. Tiene el \u201carte-gullo\u201d, y Lacan a\u00f1ade \u201chasta la saciedad\u201d, primera indicaci\u00f3n en la que se inscribe la relaci\u00f3n con el t\u00f3xico, el alcohol, que contribuir\u00e1 mucho, junto con la s\u00edfilis, a la degradaci\u00f3n de la salud de Joyce.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Su hermano Stanislas atribu\u00eda a comas et\u00edlicos la agravaci\u00f3n de problemas oft\u00e1lmicos.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> Las alcoholizaciones masivas, que hab\u00edan empezado en Dubl\u00edn tras la muerte de la madre<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, se multiplican tras su paternidad<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>, en Trieste, y escanden su vida en Zurich y en Par\u00eds hasta la perforaci\u00f3n de la \u00falcera duodenal.\u201d<\/p>\n<p>*Texto integral publicado en <em>Mental<\/em>, Revue de l\u2019Eurof\u00e9d\u00e9ration de psychanalyse, n. 35. Paris, 2016, p. 62-73. Publicado tambi\u00e9n en \u00c9. Laurent, <em>El reverso de la biopol\u00edtica<\/em>, Buenos Aires, Grama, 2016, p. 172.<\/p>\n<p><strong>\u00c9ric Laurent, Conversa<\/strong><strong>ci\u00f3n sobre \u201cReflexiones sobre tres cuestiones del feminismo con la no relaci\u00f3n sexual\u201d (extracto) <\/strong><\/p>\n<p>\u201cYo no dir\u00eda que hay dos sexos o dos goces, m\u00e1s bien me referir\u00eda a la Unaridad. Hay el goce del \u00f3rgano y hay el goce femenino. Hay un solo goce como tal. Hay un solo goce sexual. La multiplicaci\u00f3n de las experiencias LGBT lo evidencian. Es una experimentaci\u00f3n de c\u00f3mo se declina la oposici\u00f3n entre el goce del \u00f3rgano y el goce (sexual) como tal. Es decir, por ejemplo, el uso en la comunidad gay del masoquismo para ir m\u00e1s all\u00e1 del obst\u00e1culo del \u00f3rgano, es una experimentaci\u00f3n. Desde los a\u00f1os 70 cuando en el Castro, en el barrio gay de San Francisco, en las primeras Gay Pride se introdujo el fist-fucking en las relaciones sexuales, se trataba de un masoquismo as\u00ed determinado, una t\u00e9cnica sexual para cuestionar los l\u00edmites del \u00f3rgano. De la misma manera, el uso de drogas, calculado o no, siempre ha sido uno de los aportes del movimiento gay, el uso del popper &#8211; sistem\u00e1ticamente -, en las relaciones sexuales, diferente como efecto de lo que produce la coca\u00edna. El uso del popper que era tambi\u00e9n como dec\u00eda Lacan, una forma de cortar el lazo con el pito, las drogas permiten, cuando se usan, ir m\u00e1s all\u00e1. Es una manera de experimentar c\u00f3mo a partir del hecho, si se pone el acento en tener un pito como algo que determina una comunidad y \u00e9ste como instrumento de goce, como lo han hecho las comunidades gay. Esto, al mismo tiempo, da cuenta de toda una serie de experimentaciones sobre c\u00f3mo ir m\u00e1s all\u00e1 y c\u00f3mo se experimenta.\u201d<\/p>\n<p>Conversaci\u00f3n integral sobre \u201cReflexiones sobre tres cuestiones del feminismo con la no relaci\u00f3n sexual\u201d, audio en espa\u00f1ol, 04 de diciembre de 2019, disponible en https:\/\/radiolacan.com\/es\/podcast\/conferencia-en-el-palais-rouge-de-buenos-aires-reflexiones-sobre-tres-cuestiones-del-feminismo-con-la-no-relacion-sexual\/3<\/p>\n<p><strong>Jean-Marc Josson. \u201cRomper el efecto del afecto\u201d (extractos)\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl hombre del que se trata, comienza a consumir en prisi\u00f3n para soportar, dice, las intimidaciones, amenazas y la violencia. Sin embargo, durante su estancia en una instituci\u00f3n, resulta que m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9stas, es objeto de la mala intenci\u00f3n del Otro, cuya singular f\u00f3rmula presenta: estamos tratando de deshacernos de \u00e9l. Su consumo le permitir\u00eda taponar esta interpretaci\u00f3n, que es para \u00e9l una certeza.<\/p>\n<p>El consumo de este hombre es un intento de tratar, no su certeza, sino el efecto que produce esta certeza en su cuerpo. Es un intento de tratar el afecto.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl afecto tiene su origen en el pensamiento, no en el cuerpo o el alma. (&#8230;) El afecto viene del pensamiento y va al cuerpo; viene del pensamiento, de donde \u201cdescarga\u201d &#8211; f\u00f3rmula que pone en evidencia que el afecto es una \u201cexpresi\u00f3n\u201d de la pulsi\u00f3n, y va al cuerpo, donde perturba las funciones, donde causa disfunciones. Estas perturbaciones impiden todo equilibrio, toda homeostasis: \u201cNinguna armon\u00eda del ser en el mundo&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>, a\u00f1ade Lacan.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl afecto &#8211; y subrayo esta definici\u00f3n &#8211; es un efecto. (&#8230;) Este efecto afecta al cuerpo, lo impacta, lo marca.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl afecto es el efecto de las palabras (&#8230;) el afecto hace del sujeto del inconsciente un ser parlante, es decir, un sujeto del inconsciente dotado de un cuerpo, un \u201ccuerpo hablante\u201d, como lo llama Jacques-Alain Miller, un cuerpo con el que habla y que es afectado por la palabra.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl afecto es, pues, el efecto de un significante en el cuerpo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEs &#8211; retomo mi hip\u00f3tesis de partida &#8211; lo que intenta tratar el consumo. Su objetivo es anestesiar o reducir el efecto del afecto en el cuerpo que produce sin cesar el significante que se reitera. El consumo de drogas o alcohol se convierte en toxicoman\u00eda o alcoholismo cuando &#8211; esta es mi segunda hip\u00f3tesis &#8211; este mismo est\u00e1 contaminado por la reiteraci\u00f3n que opera en el acontecimiento de cuerpo. Es entonces cuando, tomado por esta reiteraci\u00f3n, el consumo se relanza.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa moral del peque\u00f1o Hans es, por un lado, que el ni\u00f1o y la ni\u00f1a est\u00e1n casados con su rabo, y por otro lado, que este matrimonio es una fuente de angustia. La angustia surge cuando uno y el otro se dan cuenta de este matrimonio: se trata del momento del descubrimiento del peque\u00f1o pip\u00ed. Las cosas se complican a\u00fan m\u00e1s cuando se infla el pene \u2013 \u201cno hay all\u00ed nada mejor con que hacer falo\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> -, es decir, cuando se mide el lugar del peque\u00f1o sujeto en el deseo del Otro. Es aqu\u00ed donde las palabras, como las de la madre de Hans, hieren y devastan. Romper el matrimonio con el peque\u00f1o pip\u00ed es romper el efecto del afecto de ese matrimonio. Esto es lo que permite la droga, y lo que contin\u00faa provocando su \u00e9xito.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral en <em>Les Cahiers de l\u2019ASREEP<\/em> n. 2. <em>Les addictions sans substances<\/em>. Gen\u00e8ve, 2018, p. 53-58.<\/p>\n<p><strong>Jean-Marc Josson. \u201cUn posible lazo\u201d (extractos) <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl consumo de drogas o alcohol es un intento de tratar estas dificultades, estas imposibilidades del v\u00ednculo con el otro y con el mundo. Este consumo puede tener dos funciones: romper o ligar.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa droga permite romper el efecto del afecto que producen las consecuencias de la no-separaci\u00f3n. Es la famosa definici\u00f3n que da Lacan de la droga en la \u00faltima parte de su ense\u00f1anza, iluminada por su concepci\u00f3n del afecto propia del mismo per\u00edodo.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl consumo de drogas tambi\u00e9n permite vincular, conectar con el otro, con el mundo, con la realidad o con la vida. Entonces permite paliar la dimensi\u00f3n del deseo.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral publicado en <em>Quarto<\/em> 118.\u00a0<em>Lire Lacan<\/em>. Bruxelles, 2018, p. 114-120.<\/p>\n<p><strong>J\u00e9sus Santiago, \u201cLa droga de W. Burroughs: un cortocircuito en la funci\u00f3n sexual\u201d (extractos) <\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u201cLo que se denomina artefacto de la droga no es, por tanto, un suced\u00e1neo del objeto sexual sustitutivo, porque le falta la inscripci\u00f3n en el registro f\u00e1lico. Este modo preciso de operar un cortocircuito en la funci\u00f3n sexual equivale a la dificultad del toxic\u00f3mano para soportar las coacciones relacionales impuestas por el partenaire sexual.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa t\u00e9cnica de ruptura, de separaci\u00f3n del toxic\u00f3mano, en este preciso punto del encuentro con un partenaire, revela su impasse con lo que le fue transmitido de la ley f\u00e1lica, lo que a su vez implica dejarle la funci\u00f3n del deseo fuera de su alcance. Le queda, entonces, la t\u00e9cnica de la droga como respuesta. Le queda, en fin, esa estrategia que me lleva a concebir la toxicoman\u00eda como un caso ejemplar de la profusi\u00f3n, en la civilizaci\u00f3n de la ciencia, de un cortocircuito propio de las soluciones no f\u00e1licas de separaci\u00f3n entre el cuerpo y el goce.\u201d<\/p>\n<p>*Texto integral publicado en <em>Quarto<\/em> 79. <em>Paradis toxiques. <\/em>Bruxelles, juin 2003, p. 52-54.<\/p>\n<p><strong>J\u00e9sus Santiago, \u201cDroga, ruptura falica et psicosis ordinaria\u201d (extractos) <\/strong><\/p>\n<p>\u201cEste car\u00e1cter artificial de fabricaci\u00f3n de la satisfacci\u00f3n, de estilo mon\u00f3tono, obtenido en el circuito cerrado del cuerpo y de la droga &#8211; satisfacci\u00f3n que trae consigo el rechazo de los semblantes del Otro &#8211; remiten a la concepci\u00f3n de la toxicoman\u00eda como un tipo cl\u00ednico que se define por la ruptura de la funci\u00f3n f\u00e1lica. Este rechazo de los semblantes del Otro que se traduce por la ruptura f\u00e1lica es lo que permite a J.-A. Miller postular la toxicoman\u00eda en el horizonte del goce c\u00ednico. Por eso, es necesario establecer una distinci\u00f3n esencial entre el autismo del goce en el cinismo antiguo, propio de la masturbaci\u00f3n p\u00fablica, y el goce del toxic\u00f3mano, propio de la satisfacci\u00f3n t\u00f3xica. Si coinciden en el modo de inclusi\u00f3n del Otro, convergen en el rechazo de los semblantes de la civilizaci\u00f3n. Ambos divergen, sin embargo, en lo que se refiere al goce f\u00e1lico.<\/p>\n<p>El c\u00ednico antiguo se conforma con el goce autoer\u00f3tico, masturbatorio, y con el valor f\u00e1lico que se deduce de esta estrategia en obtener alguna sinton\u00eda entre el goce y el cuerpo. En esta b\u00fasqueda compulsiva de una satisfacci\u00f3n artificial y fabricada, el toxic\u00f3mano da se\u00f1ales de que hay fallas en el dispositivo f\u00e1lico que favorece el posible funcionamiento del goce necesario para el ser hablante. Desde este punto de vista, no se confunde con el modo de goce del c\u00ednico antiguo, ya que reacciona de manera distinta al matrimonio que el ser hablante es llevado a establecer con el falo. El toxic\u00f3mano es justamente aquel que no consiente al matrimonio con el goce f\u00e1lico y, por tanto, no lo concibe como una salida viable, porque su fijaci\u00f3n reside en lo real del goce que se extrae de su relaci\u00f3n con el \u00f3rgano peniano. Para el c\u00ednico, por el contrario, no importa si el goce f\u00e1lico no conviene a la relaci\u00f3n sexual, pues, sin embargo, se muestra apegado al autismo del goce. El toxic\u00f3mano, a su vez, es un objetor del falo y del goce que se desprende de \u00e9l o, a\u00fan, del goce que el ser hablante necesita. Llama la atenci\u00f3n el modo en el que el toxic\u00f3mano con su goce a solas con la droga, se rebela contra ese necesario goce f\u00e1lico que, seg\u00fan Lacan, a pesar de ser un \u201cgoce que no conviene &#8211; <em>non decet<\/em> &#8211; a la relaci\u00f3n sexual\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cEl alcance cl\u00ednico de la visi\u00f3n lacaniana de la toxicoman\u00eda implica considerar la droga como un objeto que busca suplir fallas de la funci\u00f3n f\u00e1lica, teniendo en cuenta su papel de viabilizar un goce que mantenga cierta afinidad con la palabra. De otro modo, la presencia insistente y compulsiva de la droga denota el estancamiento del sujeto con respecto al goce que conviene, el goce impulsivo que, bajo el efecto de la incidencia de la castraci\u00f3n, encuentra sus objetos, que se constituyen como <em>Ersatz<\/em>, pues velan y, al mismo tiempo, develan la castraci\u00f3n. La esencia de la definici\u00f3n de la droga, promovida por Lacan en 1975, es la tesis de que su pr\u00e1ctica met\u00f3dica expresa las dificultades que el toxic\u00f3mano encuentra en ser fiel al matrimonio, que todo ser hablante contrae un d\u00eda con el partenaire-falo.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>En el fondo, lo que se deduce como espec\u00edfico al acto toxic\u00f3mano es la ruptura fundamental con el goce derivado de este matrimonio, necesario para todo sujeto, pues es ella quien fomenta el plus-de-gozar que conviene. Se observa, as\u00ed, que esta definici\u00f3n se estructura sobre la base de la consideraci\u00f3n de que el matrimonio del ser hablante con el falo, o incluso del goce que resulta de \u00e9l, es rechazado en nombre de su fuerte conexi\u00f3n con el goce-sentido que incide sobre el \u00f3rgano peniano.<\/p>\n<p>En la cl\u00ednica, para manejar tal definici\u00f3n, se impone evaluar la droga como un factor de separaci\u00f3n del matrimonio del pene y no del falo. En otras palabras, el toxic\u00f3mano es un sujeto que permanece casado con el goce de sentido que gravita alrededor del \u00f3rgano, en tanto no ha contra\u00eddo un lazo posible con el falo. Es necesario, por tanto, no confundir el falo con el \u00f3rgano peniano, as\u00ed como, m\u00e1s a\u00fan, con cualquier representaci\u00f3n imaginaria o idea de que es, naturalmente, un privilegio masculino. Como funci\u00f3n, el falo es un operador, un significante del goce, que se sit\u00faa fuera del cuerpo. La paradoja es que este operador localizado fuera del cuerpo est\u00e1 destinado a designar, al menos parcialmente, los efectos del goce sobre el cuerpo. Se trata de un significante a-sem\u00e1ntico, que no significa nada y solo como encarnaci\u00f3n de la nada puede operar favorablemente en el momento de la iniciaci\u00f3n sexual, oportunidad en la cual el sujeto se enfrenta con el misterio del Otro sexo.<\/p>\n<p>En comentario a \u201cEl despertar de la primavera\u201d, Lacan propone que la iniciaci\u00f3n sexual es m\u00e1s favorable a la vida cuando, levantado el velo, en el momento en que el adolescente se enfrenta con la construcci\u00f3n del partenaire sexual, se revela esa nada inherente al falo. Se concibe as\u00ed esta nada como la contrapartida de lo que irrumpe, en la adolescencia, como \u00edndice de la viabilizaci\u00f3n del goce f\u00e1lico, que se articula con el saber, con la palabra. Si el toxic\u00f3mano est\u00e1 marcado por la ruptura f\u00e1lica que se expresa en su dificultad para tratar con el goce del cuerpo, esto se debe al hecho de que, en funci\u00f3n de su apego al goce-sentido en torno al hace-pip\u00ed [<em>Wiwimacher<\/em>], esa nada no tiene lugar. La ruptura f\u00e1lica equivale, pues, al exceso de sentido que se produce en el momento del encuentro con el Otro sexo, un exceso perturbador de la iniciaci\u00f3n sexual, que obstruye cuando deber\u00eda presentarse enigm\u00e1tico y sin sentido en el goce sexual.<\/p>\n<p>Si se se\u00f1alara, adem\u00e1s, que la cl\u00ednica de la ruptura f\u00e1lica presente en los fen\u00f3menos derivados del uso toxic\u00f3mano de la droga no se deduce directamente de la forclusi\u00f3n del Nombre-del-Padre, aun porque, si as\u00ed fuera, se podr\u00eda estar ante fen\u00f3menos t\u00edpicos de las psicosis, es decir, el delirio y la alucinaci\u00f3n. Se puede decir que la ruptura f\u00e1lica emana de la propia l\u00f3gica de la elisi\u00f3n del falo en el funcionamiento del goce y que, por razones relativas al impacto contingente del significante en el cuerpo, se le proh\u00edbe al sujeto el goce que conviene a la inexistencia de la relaci\u00f3n sexual. La tesis de la ruptura f\u00e1lica como factor dominante en las toxicoman\u00edas ejemplifica una inversi\u00f3n en el orden de los factores caracter\u00edsticos de la actualidad cl\u00ednica, es decir, ya no se piensa el agujero en la significaci\u00f3n f\u00e1lica solo como consecuencia del agujero del Nombre-del-Padre.<\/p>\n<p>El Nombre-del-Padre se convierte en un predicado seg\u00fan como el s\u00edntoma y la funci\u00f3n f\u00e1lica organizan y ordenan el goce para el sujeto. Seg\u00fan Miller, deja de ser el nombre propio de un elemento particular llamado Nombre-del-Padre. Es lo que se presenta mediante la pregunta: \u00bfel sujeto cuenta con el Nombre-del-Padre o hay forclusi\u00f3n de \u00e9ste? Hoy en d\u00eda, el Nombre-del-Padre ya no es un nombre, sino el hecho de ser nombrado, de que se le asigne una funci\u00f3n o, como afirma Lacan, de \u201cser nombrado para\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>. En suma, el Nombre-del-Padre ya no es un nombre propio y se convierte, seg\u00fan la definici\u00f3n de la l\u00f3gica simb\u00f3lica, en un predicado relativo al agujero de la significaci\u00f3n f\u00e1lica:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">NP (X) &#8211;&gt; X = ruptura f\u00e1lica<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, esta formulaci\u00f3n aproxima lo que hay de nuevo s\u00edntoma como caracter\u00edstico de la toxicoman\u00eda, con el campo de las llamadas psicosis ordinarias, en el sentido de que la satisfacci\u00f3n obtenida con la droga, as\u00ed como por medio de otras modalidades, por ejemplo, los tatuajes y los piercings, puede funcionar como un \u201csustituto sustituido\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Si el Nombre-del-Padre es un sustituto del deseo de la madre, pues impone su orden al goce de \u00e9sta, la droga puede revelarse un \u201csustituto sustituido\u201d. En otras palabras, la droga puede ser un Nombre-del-Padre en la relaci\u00f3n que el sujeto tiene con su cuerpo. Decir que estas t\u00e9cnicas de cuerpo &#8211; entre otras, las drogas y los tatuajes pueden ser \u201csustitutos\u201d del Nombre-del-Padre es una manera de traducir lo que viene a ser este significante tomado como predicado. Lo que se muestra como m\u00e9todo de cortocircuito en la sexualidad inherente a la satisfacci\u00f3n t\u00f3xica es mucho m\u00e1s, en t\u00e9rminos de Miller, un \u201chacer-creer compensatorio\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> [compensatory-make believe] del Nombre-del-Padre, en el sentido de que hace posible alguna soluci\u00f3n para los des\u00f3rdenes del goce en la vida de un toxic\u00f3mano. Desde esta cl\u00ednica del \u201chacer-creer compensatorio\u201d, se valora la continuidad entre los territorios de la neurosis y la psicosis, se enfatiza lo que los hace contiguos, dos modos de responder a un mismo real, pues se trata, bajo este punto de vista, no de establecer fronteras sino de constatar anudamientos, abrochamientos, desconexiones, desanudamientos entre hilos que est\u00e1n en continuidad.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral disponible en <em>Pharmakon Digital<\/em> n. 3. https:\/\/pharmakondigital.com\/droga-ruptura-falica-e-psicose-ordinaria\/<\/p>\n<p><strong>Fabi\u00e1n Naparstek, \u201cIntroducci\u00f3n a la cl\u00ednica de las toxicoman\u00edas y del alcoholismo\u201d (extractos)<\/strong><\/p>\n<p>\u201cPara que el falo est\u00e9 inscripto no alcanza con que alguien tenga pene, hace falta adem\u00e1s que ese \u00f3rgano responda en cierta manera a la palabra. Entonces, la inscripci\u00f3n del falo coincide as\u00ed con esa relaci\u00f3n entre un \u00f3rgano y la palabra, que es lo que Lacan despu\u00e9s llam\u00f3 \u201chacer de un \u00f3rgano un instrumento\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a> (\u2026) Hay un error com\u00fan, dice Lacan, en confundir lo real del \u00f3rgano con su articulaci\u00f3n al significante en tanto instrumento, que se ve pat\u00e9ticamente en el ejemplo de los transexuales. Con las consecuencias funestas que, a nivel subjetivo, traen en muchos casos estas operaciones.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl exceso propio de la toxicoman\u00eda muestra muy bien ese fuera de regulaci\u00f3n f\u00e1lica. Si hay una funci\u00f3n que tiene el falo es, por excelencia, poner medida a las cosas. (\u2026) A mi gusto la sobredosis habr\u00eda que pensarla fuera de la medida f\u00e1lica. La posible ruptura con el falo es lo que hace que se pase a la man\u00eda por el t\u00f3xico, entendiendo a la man\u00eda como aquello que lleva al sujeto por fuera de un anclaje f\u00e1lico. De este modo, siguiendo lo que hemos desarrollado, se pueden verificar diferentes usos de la droga. Hay un uso de la droga que &#8211; considerando el caso relatado &#8211; le hab\u00eda permitido mantenerse casado con su \u00f3rgano. Hay otro uso que permite a ciertos sujetos tomar coraje y enfrentar al Otro sexo y poner en funci\u00f3n el falo. (\u2026) Vimos tambi\u00e9n c\u00f3mo aquello que puede empezar en un intento de mantenerse casado con el falo o en un intento de ponerlo en funci\u00f3n, finalmente se desamarra, se suelta del falo y provoca la man\u00eda por el t\u00f3xico.\u201d (Referencia a una vi\u00f1eta cl\u00ednica presentada en el libro)<\/p>\n<p>\u201cNo querer saber nada con lo sexual, si entendemos lo sexual en t\u00e9rminos f\u00e1licos, no es el encuentro solamente con el cuerpo del Otro sexo, sino que puede ser el encuentro con el cuerpo del mismo sexo, que puede ser la masturbaci\u00f3n misma, lo cual no impide distinguir una cosa de la otra. Esta forma milleriana de plantear las cosas sigue con la idea de Lacan respecto de la ruptura con el falo\u2026\u201d. (\u2026) Se puede hacer uso de la droga para insubordinarse al servicio sexual<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>, para mantenerse estancado en el goce del onanismo como soldadura, para tratar de acceder al otro sexo como una muleta, en t\u00e9rminos de Freud. Me refiero a la muleta cuando el falo tiene sus limitaciones \u2013 que por estructura es siempre as\u00ed -, y el sujeto no soporta esas limitaciones y, por ende, intenta levantarlo para acceder al otro sexo.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u2026si nosotros tenemos una tesis de que la toxicoman\u00eda implica una ruptura con el falo, (\u2026) y en la psicosis tenemos esa ruptura desde el vamos, de nada nos puede servir la tesis de la ruptura. Nosotros partimos de la idea, para el caso de la neurosis, de que hubo una ruptura que es coyuntural y en la psicosis, siguiendo a Lacan, tenemos la idea de que esa ruptura es estructural\u2026 (\u2026) Si a eso le agregamos que cada vez m\u00e1s, en la cl\u00ednica, recibimos sujetos toxic\u00f3manos que son diagnosticados como psic\u00f3ticos, aumenta m\u00e1s la importancia de poder ubicar c\u00f3mo pensar la toxicoman\u00eda en la psicosis.\u201d<\/p>\n<p>\u201cUn sujeto relata que antes de conocerlo (al Viagra) no pod\u00eda mantener relaciones ya que no sent\u00eda deseo, aunque agrega que quer\u00eda ser como los dem\u00e1s. Dice que con el Viagra comenz\u00f3 a ser como los dem\u00e1s y a su juicio empez\u00f3 tambi\u00e9n a regular sus erecciones. El \u00f3rgano ya no est\u00e1 suelto, sino que empieza a responder a las pastillas. Si bien de vez en cuando, sigue teniendo \u201cerecciones sueltas\u201d ahora \u00e9l lo justifica como un residuo de Viagra en el cuerpo. (\u2026) \u201cse ve tambi\u00e9n en este caso, que a falta de una operaci\u00f3n que produce la carencia del significante que liga el \u00f3rgano como un instrumento, lo que va al lugar del significante es el qu\u00edmico, y es a partir de \u00e9ste que se intenta transformar el \u00f3rgano en instrumento. (\u2026) En el lugar de la palabra, a falta de dicha palabra, el sujeto utiliza la pastilla. Una operaci\u00f3n en lo real, para darle una ligadura a lo insoportable de la invasi\u00f3n de goce del \u00f3rgano.\u201d (\u2026) En estos casos de psicosis se ve muy bien que la droga no solamente no es una ruptura con el falo sino que es lo que intenta ligar ese peque\u00f1o pip\u00ed con el cuerpo.\u201d<\/p>\n<p>Texto integral publicado en \u201cIntroducci\u00f3n a la cl\u00ednica de la toxicoman\u00eda y el alcoholismo\u201d, Libros I, II, III. Buenos Aires, Grama, 2008.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda hacia el<br \/>\nCongreso de la AMP 2026 \u2013<br \/>\nLa ruptura con el falo:<\/p>\n<p>Andreini, N. \u201cTesis de Lacan acerca de la droga\u201d, <em>Apostillas del TYA C\u00f3rdoba<\/em>, n.1, Ed. CIEC, Soluciones Graficas, 2011, p. 55-63.<\/p>\n<p>Andreini, N., \u201cRuptura y relaci\u00f3n al otro\u201d, <em>Apostillas del TYA C\u00f3rdoba<\/em>, n.1, Ed. CIEC, Soluciones Graficas, 2011, p. 63-71.<\/p>\n<p>Aucremanne, J.-L., \u00ab Le mariage avec la drogue \u00bb, <em>Quarto<\/em> n. 42, 1990.<\/p>\n<p>Aucremanne, J.-L., \u00ab Malaise, drogue et rupture\u00a0\u00bb, <em>Quarto<\/em> n. 99, juin 2011, p. 102-108.<\/p>\n<p>Aucremanne J-L., Josson, J-M, Page, N., \u00ab Penser la toxicomanie \u00e0 partir de la psychose\u00bb, <em>Mental <\/em>n. 12, 2003, p. 65-74.<\/p>\n<p>Aucremanne, J.-L., Josson, J.-M., \u00ab Rompre avec la drogue \u00bb, <em>Pr\u00e9liminaire<\/em> n. 12, 2000.<\/p>\n<p>Chiriaco, S., \u00ab De la drogue \u00e0 la suppl\u00e9ance : un traitement de l\u2019angoisse \u00bb,<em> Mental<\/em> n. 16, 2005, p. 96-104.<\/p>\n<p>Freda, F. H., Intervenci\u00f3n en <em>El Otro que no existe y sus comit\u00e9s de \u00e9tica<\/em>, Seminario dictado por J.-A.Miller en colaboraci\u00f3n con \u00c9ric Laurent, Buenos Aires, Paid\u00f3s 2005, p. 303-316.<\/p>\n<p>Generoso, C. M., \u201cA queda do falocentrismo\u201d: http:\/\/www.institutopsicanalise-mg.<\/p>\n<p>Josson, J.-M., \u00ab La fonction de la drogue \u00bb, <em>Acc\u00e8s<\/em>, Bulletin de l\u2019ACF-VLB n. 3, 2012, p. 45.<\/p>\n<p>Josson, J.-M., \u00ab La fonction de la toxicomanie et de l\u2019alcoolisme \u00bb, <em>Letterina <\/em>n. 55-56, 2010.<\/p>\n<p>Josson, J.-M., \u00ab Le sinthome de Schreber \u00bb,<em> Quarto<\/em> n. 123, nov. 2019, p. 154-158.<\/p>\n<p><strong>Josson, J.-M., \u00ab\u00a0Rompre l\u2019effet de l\u2019affect\u00a0\u00bb, in <\/strong><strong><em>Les Cahiers de l\u2019ASREEP<\/em><\/strong><strong> n. 2. <\/strong><strong><em>Les addictions sans substances<\/em><\/strong><strong>. Gen\u00e8ve, 2018, p. 53-58.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Josson, J.-M., \u00ab\u00a0Un possible lien\u00a0\u00bb, in <\/strong><strong><em>Quarto<\/em><\/strong><strong> 118.\u00a0<\/strong><strong><em>Lire Lacan<\/em><\/strong><strong>. <\/strong><strong>Bruxelles, mars 2018, p. 114-120.<\/strong><\/p>\n<p>Laurent, \u00c9., \u00ab Comment avaler la pilule ? \u00bb, <em>Ornicar<\/em><em>\u00a0? <\/em>n. 50, revue du CF, Navarin \u00e9diteur, 2003.<\/p>\n<p>Laurent, \u00c9. \u00ab\u00a0Como engolir a p\u00edlula\u00a0?\u00a0\u00bb, <em>Clique, Revista dos Institutos Brasileiros de Psican\u00e1lise do Campo Freudiano, <\/em>n. 1, abril 2002, p. 24-35.<\/p>\n<p><strong>Laurent, \u00c9. Conversation sur Radio Lacan <\/strong>\u00e0<strong> propos de la conf\u00e9rence titr\u00e9e<\/strong><strong> \u00ab\u00a0<\/strong><strong>Reflexiones sobre<\/strong> <strong>tres cuestiones del feminismo con la no relaci\u00f3n sexual \u00bb. <\/strong><strong>Audio en espagnol. 04 d\u00e9cembre 2019. https:\/\/radiolacan.com\/es\/podcast\/conferencia-en-el-palais-rouge-de-buenos-aires-reflexiones-sobre-tres-cuestiones-del-feminismo-con-la-no-relacion-sexual\/3<\/strong><\/p>\n<p><strong>Laurent, \u00c9.<\/strong><strong> \u00ab\u00a0<\/strong><strong>La place des hommes dans la cit\u00e9<\/strong> <strong>des femmes<\/strong><strong>.\u00a0\u00bb <\/strong><strong>Conf\u00e9rence<\/strong> <strong>r\u00e9alis\u00e9e \u00e0 l\u2019occasion de la Semaine Lacan \u00ab\u00a0Hommes et femmes selon Lacan\u00a0\u00bb, 13-18 mai 2019, ACF-VLB, disponible sur https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=y4oJZ5O4y98&amp;t=371s&amp;ab_channel=EricLaurent<\/strong><\/p>\n<p><strong>Laurent, \u00c9., \u00ab\u00a0Portrait de Joyce en Saint homme\u00a0\u00bb, in<\/strong><strong><em> Mental<\/em><\/strong><strong> n. 35. Paris, 2016, p. 62-73. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Laurent, \u00c9., \u00ab\u00a0Trois remarques sur la toxicomanie\u00a0\u00bb, in <\/strong><strong><em>Quarto<\/em><\/strong><strong> n. 42. Bruxelles, 1990, p. 69-72.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Laurent, <\/strong>\u00c9.<strong>, \u00ab\u00a0Un modelo digno para las instituciones que queremos\u00a0\u00bb en <\/strong><strong><em>Del hacer al decir<\/em><\/strong><strong>. La cl\u00ednica de la toxicoman\u00eda y el alcoholismo\u201d. II Jornada del Instituo del Campo Freudiano. Silitti, D., Sinatra, E. y Tarrab, M. compiladores. Buenos Aires, Plural editores, 1996, p. 61-80.<\/strong><\/p>\n<p>Miller, J.-A., \u00ab Lire un sympt\u00f4me \u00bb,<em> Mental<\/em> n. 26, 2017, p. 49-58.<\/p>\n<p>Naparstek, F., \u00ab De la formation de rupture au partenaire sympt\u00f4me \u00bb, <em>Quarto<\/em> n. 79, juin 2003, p. 50-51.<\/p>\n<p>Naparstek, F., \u00ab Introduction \u00e0 la clinique des toxicomanies et de l\u2019alcoolisme\u00a0\u00bb. Livres I, II, III. Buenos Aires, Grama, 2008.<\/p>\n<p>Pacheco, L. V., Rese\u00f1a del libro de J. Santiago: \u201cLa ruptura con el goce f\u00e1lico y sus incidencias en el uso contempor\u00e1neo de las drogas\u201d, en <em>Pharmakon Digital<\/em> n. 2, http:\/\/pharmakondigital.com\/volumen-no02\/?lang=es<\/p>\n<p>Page, N., \u00ab Les fonctions subjectives de la drogue : comment en prendre soin ? \u00bb, <em>La lettre mensuelle<\/em> n. 298, Revue des ACF-ECF, 2011, p. 40-42.<\/p>\n<p>Quaglia, G. \u201cConex\u00e3o (A)ssexuada\u201d, <em>Carta S\u00e3o Paulo, Revista da Escola Brasileira de Psican\u00e1lise- S\u00e3o Paulo, Amor Sexo (Des)conex\u00f5es<\/em>, ano 26, n. 1, S\u00e3o Paulo, mar\u00e7o 2019, p. 95-99.<\/p>\n<p>Quaglia, G. \u201c\u00d3rf\u00e3os do capitalismo\u201d, <em>apalavra<\/em>. Escola Brasileira de Psican\u00e1lise, Delega\u00e7\u00e3o Geral Goi\u00e1s- Distrito Federal, <em>O Decl\u00ednio do Pai e Seus Efeitos<\/em>, v.1, n.1, Goi\u00e2nia, 2018, p.38-50.<\/p>\n<p>Salamone, L. D. \u201cEl lazo cuando la droga es el partenaire\u201d. <em>Apostillas del TYA C\u00f3rdoba<\/em>, CIEC, 2011, n.1, p. 5-23.<\/p>\n<p>Salamone, L. D., \u201c\u00bfTodos consumidores?\u201d <em>Lo inclasificable de las toxicoman\u00edas. Respuestas del psicoan\u00e1lisis<\/em>, Departamento de Estudios sobre Toxicoman\u00edas y Alcoholismo (CICBA) Buenos Aires, Ed. Grama, 2008, p. 29-37.<\/p>\n<p>Salamone, L. D. <em>Dificultades en el tratamiento de las toxicoman\u00edas y el alcoholismo. Cuando la droga falla<\/em>, Caracas, Ed. Pomaire, 2011, p. 71-93.<\/p>\n<p>Santiago, J. \u201cA toxicomania n\u00e3o \u00e9 uma pervers\u00e3o\u201d, <em>Falo<\/em>, Salvador, n.4\/5, jan.\/dez. 1989, p. 68-72.<\/p>\n<p><strong>Santiago, J. \u00ab\u00a0Drogue, rupture phallique et psychose ordinaire\u00a0\u00bb. <\/strong><strong><em>Pharmakon Digital<\/em><\/strong><strong> n. 3. https:\/\/pharmakondigital.com\/droga-ruptura-falica-e-psicose-ordinaria\/<\/strong><\/p>\n<p><strong>Santiago, J. \u00ab\u00a0La drogue de W. Burroughs\u00a0: un court-circuit dans la fonction sexuelle\u00a0\u00bb.<\/strong><strong><em> Quarto<\/em><\/strong><strong> 79. Bruxelles, juin 2003, p. 52-54.<\/strong><\/p>\n<p>Santiago, J. \u201cO celibat\u00e1rio, o toxic\u00f4mano e a segrega\u00e7\u00e3o\u201d,<em> Curinga<\/em>, <em>Os enigmas do masculino<\/em>, v. 9, Belo Horizonte, abril 1997, p. 45-49.<\/p>\n<p>Sidon, P., \u00ab La substance d\u2019une addiction \u00bb, \u00ab Les addictions sans substances \u00bb. Conversation du TyA. <em>Les Cahiers de l\u2019ASREEP-NLS<\/em> n. 2, 2016.<\/p>\n<p>Sillitti, D., Sinatra, E., Tarrab, M, <em>M\u00e1s all\u00e1 de las drogas. Estudios psicoanal\u00edticos<\/em>, Plural, 2000.<\/p>\n<p>Sillitti, D. \u201cCl\u00ednica del supery\u00f3 y las toxicoman\u00edas\u201d, <em>Pharmakon<\/em>, n. 6-7. Buenos Aires, Ed. Plural, Junio de 1998, p. 11-15.<\/p>\n<p>Sinatra, E., <em>Adixiones<\/em>, Buenos Aires, Grama, 2020.<\/p>\n<p>Sinatra, E., \u201cDos hip\u00f3tesis sobre las toxicoman\u00edas\u201d, <em>Mediodicho,<\/em> n. 30. Ed. EOL-C\u00f3rdoba, 2006, p. 147-157.<\/p>\n<p>Skaf, C., \u201cPara una cl\u00ednica de la elisi\u00f3n del falo\u201d, http:\/\/pharmakondigital.com\/volumen-no03\/?lang=es<\/p>\n<p>Taillandier, E., \u00ab L\u2019Addiction, un lien qui s\u00e9pare \u00bb, \u00ab Les addictions sans substances \u00bb. Conversation du TyA. <em>Les Cahiers de l\u2019ASREEP-NLS, <\/em>n. 2, 2016.<\/p>\n<p>Verger, T. <em>El l\u00edmite del \u00f3rgano y su m\u00e1s all\u00e1. Las toxicoman\u00edas y la cuesti\u00f3n trans<\/em>. Buenos Aires, Tres Haches, 2024.<\/p>\n<p>Zaffore, C., \u201cDroga y elecci\u00f3n sexual\u201d, <em>Introducci\u00f3n a la cl\u00ednica con toxicoman\u00edas y alcoholismo <\/em>II, Buenos Aires, Ed. Grama, 2009, p. 103-109.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J. (1971) <em>El Seminario<\/em>, libro 18, <em>De un discurso que no fuera del semblante<\/em>, Texto establecido por Jacques-Alain Miller, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2009, p. 62.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J. (1975) \u201cCierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana\u201d, <em>Revista Lacaniana<\/em> n. 17, A\u00f1o IX, Buenos Aires, Grama, noviembre 2014, p. 16.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2003 Conversaciones realizadas en Francia en los a\u00f1os 1996, 1997 y 1998. Cf. Miller, J.-A. y otros, <em>Los inclasificables de la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica y La psicosis ordinaria<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1999.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u2003 Cf. Miller, J.-A. \u201cLa droga de la palabra\u201d, <em>supra<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cCierre de la Jornada de Estudio de carteles de la Escuela freudiana\u201d, <em>Lacaniana 17<\/em>, noviembre 2014, Buenos Aires, Grama, p. 16. Re\u00e9ditado en <em>Pharmakon Digital <\/em>n. 2.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u2003 La notaci\u00f3n se encuentra en el esquema I desarrollado por Lacan en \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis\u201d (1958), in <em>Escritos II, <\/em>Buenos Aires, Siglo XXI Ed., 2002, p. 546.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u2003 La noci\u00f3n de goce f\u00e1lico aparece en la ense\u00f1anza de Lacan a partir de la primera clase de su Seminario <em>Aun<\/em>. Sin embargo, una menci\u00f3n presente se ubica en la s\u00e9ptica clase de <em>\u2026o peor<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u2003 Desde la primera reuni\u00f3n concerniente al seminario de investigaci\u00f3n sobre la cl\u00ednica diferencial de las psicosis del D.E.A. (Par\u00eds VIII &#8211; 1987), J.-A. Miller lanza este interrogante.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u2003 \u201cEste otro abismo, \u00bfse form\u00f3 por el simple efecto en lo imaginario del llamado vano hecho en lo simb\u00f3lico a la met\u00e1fora paterna? \u00bfO tendremos que concebirlo como producido en un segundo grado por la elisi\u00f3n del falo, que el sujeto remitir\u00eda para resolverla a la hiancia mort\u00edfera del estadio del espejo?\u201d. \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar\u2026\u201d, <em>op. cit.<\/em><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>\u2003 Manzetti, R. E., Bertuzzi, E., Bolgiani, P.,\u00a0 Careto, S., La Greca, A., Morrone, S. \u201cSobre la toxicoman\u00eda: penalizar o despenalizar\u201d, in <em>Del hacer al decir, op. cit., <\/em>p. 41.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cEl Atolondradicho\u201d, <em>Otros escritos<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 492: \u201cMe has satisfecho thombrecito [<em>petithomme<\/em>]. Has comprendido, era lo que hac\u00eda falta. Anda, atolondradicho nos sobra, no sobra para que te vuelva uno despu\u00e9s del medio-dicho [<em>l\u2019apr\u00e8s-midi<\/em>]. Gracias a la mano que te responder\u00e1 con que Ant\u00edgona la llame, la misma que puede desgarrarte por esfinjo <em>esfinge<\/em> [<em>sphynge<\/em>] mi <em>notoda<\/em>, sabr\u00e1s incluso, atardeciendo equipararte a Tiresias y como \u00e9l, por haber de Otro adivinar lo que te dije\u201d.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cPrefacio a <em>El despertar de la primavera\u201d<\/em>, <em>Otros Escritos, op. cit<\/em>., p. 589.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cEl Atolondradicho\u201d, <em>op. cit<\/em>., p. 490.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>\u2003 Alusi\u00f3n a la menci\u00f3n de Lacan en su escrito de 1958 titulado \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminiar\u2026\u201d, precisamente, en el esquema <strong>I<\/strong>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., Cierre de las Jornadas de estudios de carteles de la Escuela Freudiana,<em> op. cit.<\/em>: \u201c\u2026no hay ninguna otra definici\u00f3n de la droga m\u00e1s que esta, es lo que permite romper el matrimonio con el peque\u00f1o pip\u00ed\u201d.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>\u2003 Cf. Birmingham K., <em>The Most Dangerous Book<\/em>.<em> The Battle for James Joyce\u2019s Ulysses<\/em>, London, Penguin Book, 2015, p. 290-291.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>\u2003 <em>Ibid.,<\/em> p. 49.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>\u2003 <em>Ibid.,<\/em> p. 25.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>\u2003 <em>Ibid.,<\/em> p. 149.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cTelevisi\u00f3n\u201d, <em>Otros escritos<\/em>, <em>op. cit., <\/em>p. 550.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J., \u201cCierre de las Jornadas de Estudio de Carteles de la Escuela Freudiana\u201d, <em>op. cit.,<\/em> p. 16.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J.<em> El seminario<\/em>, Libro 20, <em>Aun<\/em>. Texto establecido por J.-A. Miller. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2008, p. 76.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>\u2003 Miller, J.-A. \u201cEfecto retorno sobre la psicosis ordinaria\u201d, en\u00a0https:\/\/www.revconsecuencias.com.ar\/ediciones\/015\/template.php?file=arts\/Alcances\/Efecto-retorno-sobre-la-psicosis-ordinaria.html<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>\u2003 <em>Ib\u00edd<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>\u2003 <em>Ib\u00edd<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>\u2003 Lacan, J. <em>El Seminario<\/em>, libro 19, <em>\u2026o peor<\/em>. Texto establecido por J.-A. Miller. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2012, p. 19.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>\u2003 Miller, J.-A., \u00ab\u00a0La drogue et la parole\u00a0\u00bb, <em>Acc\u00e8s a la psychanalyse<\/em>, <em>Addiction<\/em>, Bulletin de l\u2019Association de la Cause freudienne en Val de Loire \u2013 Bretagne, 2023, p. 15-22. Republicado en el actual n\u00famero de <em>Pharmakon<\/em> <em>Digital.<\/em><\/h6>\n<h6><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo congreso de la Asociaci\u00f3n Mondiale de Psicoan\u00e1lisis (AMP), cuyo tema es el aforismo de Lacan \u201cNo hay relaci\u00f3n sexual\u201d, es una ocasi\u00f3n para poner al trabajo la relaci\u00f3n del sujeto con el falo. Seg\u00fan Lacan, \u00e9ste es un \u201cobst\u00e1culo\u201d[1] en la relaci\u00f3n entre los sexos. A partir de aqu\u00ed, cabe nuevamente a la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-3808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-vol-05-es","entry","no-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3812,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3808\/revisions\/3812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3808"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=3808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}