{"id":4194,"date":"2026-01-15T14:05:31","date_gmt":"2026-01-15T14:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/para-uma-clinica-da-elisao-do-falo-towards-an-elision-of-the-phallus-clinic\/"},"modified":"2026-01-19T11:18:29","modified_gmt":"2026-01-19T11:18:29","slug":"para-una-clinica-de-la-elision-del-falo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/para-una-clinica-de-la-elision-del-falo\/","title":{"rendered":"Para una cl\u00ednica de la elisi\u00f3n del falo"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_4192\" aria-describedby=\"caption-attachment-4192\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4192\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/cesar_skaf.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/cesar_skaf.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/cesar_skaf-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-4192\" class=\"wp-caption-text\">Cesar Skaf<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Resumen<\/strong>: El trabajo presenta la cl\u00ednica de la elisi\u00f3n del falo presente en las toxicoman\u00edas verdaderas en su aproximaci\u00f3n con el campo de las psicosis ordinarias.<br \/>\n<strong>Palabras clave<\/strong>: elisi\u00f3n del falo, goce f\u00e1lico, toxicoman\u00edas, psicosis ordinarias<br \/>\n<strong>Abstract<\/strong>: This paper outlines the elision of the phallus\u2019 clinic that is present in the true drug addictions in its proximity with the ordinary psychoses investigations.<br \/>\n<strong>Keywords<\/strong>: elision of the phallus, phallic jouissance, drug addiction, ordinary psychoses<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todas las formulaciones m\u00e1s recientes de orientaci\u00f3n lacaniana en relaci\u00f3n a la comprensi\u00f3n de la pr\u00e1ctica met\u00f3dica con la droga realizada por el verdadero toxic\u00f3mano pasan, para poder tratarlo, preliminarmente por entender que hay consecuencias cl\u00ednicas de una ruptura f\u00e1lica. Estar\u00edamos, pues, dentro de una cl\u00ednica de la elisi\u00f3n del falo, para usar un sintagma de Lacan.<\/p>\n<p>Ahora bien, pensar la presencia de la significaci\u00f3n f\u00e1lica en \u00edndice cero (\u03a6o), por s\u00ed mismo, aproxima a las toxicoman\u00edas verdaderas al campo de las psicosis \u2013 especialmente desde 1998, con las elaboraciones inauguradas por Jacques-Alain Miller y seguidas por tantos otros \u2013 con la ampliaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno cl\u00ednico de las psicosis a partir de la presencia de las psicosis ordinarias.<\/p>\n<p>Sabemos que el Nombre-del-Padre pasa a ser un predicado l\u00f3gico en la obra de Lacan. Teniendo en cuenta la hip\u00f3tesis de Jes\u00fas Santiago planteada en \u00abDroga, ruptura f\u00e1lica y psicosis ordinaria\u00bb (SANTIAGO, 2016) tenemos en la cl\u00ednica de la toxicoman\u00eda que este predicado es funci\u00f3n de la ruptura f\u00e1lica:<\/p>\n<p><strong>NP(x) | x=\u03a6o<\/strong><\/p>\n<p>Por lo tanto, la aproximaci\u00f3n entre la toxicoman\u00eda verdadera y la psicosis ordinaria est\u00e1 muy cerca de ser demostrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>1) El Nombre-del-Padre en De una cuesti\u00f3n preliminar&#8230;<\/h3>\n<p>En la p\u00e1gina 540 Lacan es categ\u00f3rico: \u00abEn el punto donde, ya veremos c\u00f3mo, es llamado el Nombre-del-Padre, puede pues responder en el Otro un puro y simple agujero, el cual por la carencia del efecto metaf\u00f3rico provocar\u00e1 un agujero correspondiente en el lugar de la significaci\u00f3n f\u00e1lica\u00bb (LACAN, 1991 [1957-1958], p. 540). Por lo tanto, aqu\u00ed, la causa de \u03a6o es P0.<\/p>\n<p>Pero luego, en la p\u00e1gina 552, vemos a Lacan retroceder de esta certeza. \u00bfEl abismo de \u03a6o es simple efecto, en lo imaginario, del vano llamado hecho en lo simb\u00f3lico a la met\u00e1fora paterna? \u00ab\u00bfO debemos <em>concebirlo\u00a0<\/em>como<em>\u00a0producido\u00a0<\/em>en un<em>\u00a0segundo grado por\u00a0<\/em>la<em>\u00a0elisi\u00f3n\u00a0<\/em>del<em>\u00a0falo,\u00a0<\/em>que el<em>\u00a0sujeto\u00a0<\/em>remitir\u00eda<em>\u00a0para resolverla\u00a0<\/em>a la<em>\u00a0hiancia mort\u00edfera\u00a0<\/em>del<em>\u00a0estadio\u00a0<\/em>del espejo?\u00bb (LACAN, 1991 [1957-1958], 552).<\/p>\n<p>En las psicosis hay, sin duda, una regresi\u00f3n t\u00f3pica y no gen\u00e9tica, ya que se verifica un retroceso de lo simb\u00f3lico hacia lo imaginario, lugar de todos los dobles del espejo. Pero aqu\u00ed Lacan abre la posibilidad de pensar que esta regresi\u00f3n es consecuencia de una elisi\u00f3n del falo, que causar\u00eda el abismo de \u03a6o sin necesariamente pensarlo como consecuencia del abismo hecho por el llamamiento al NP, que en esta estructura nunca hab\u00eda estado en el lugar del Otro.<\/p>\n<h3>2) El Padre como predicado que culmina en Les non-dupes errent<\/h3>\n<p>Todo el entendimiento lacaniano sobre la pluralizaci\u00f3n de los Nombres-del-Padre culmina en el Seminario dictado por Lacan en 1973-1974. Aqu\u00ed, muy diferente de ser un nombre, el NP es el hecho de<em>\u00a0ser nombrado<\/em>. El sintagma lacaniano\u00a0<em>ser nombrado para<\/em>\u00a0localiza el NP como un predicado, tal cual la l\u00f3gica simb\u00f3lica lo entiende.<\/p>\n<p>Para la l\u00f3gica un predicado es un operador, una propiedad o una funci\u00f3n matem\u00e1tica. Configura una propiedad, un atributo que los elementos u objetos que integran un conjunto poseen o no, de tal forma que devuelven al elemento un valor de verdad. Esto es lo que permite a este elemento ser nombrado o no integrante de un conjunto.<\/p>\n<p>El Padre entendido como predicado, y no como elemento presente o ausente, pone fin a la cl\u00ednica lacaniana estructural o binaria. Mientras el Padre era un nombre, un significante inscrito, se trataba de tenerlo (neurosis) o de no tenerlo (psicosis).<\/p>\n<p>En la medida en que el Padre es una propiedad, un predicado, muchas cosas pueden hacer \u00ab<em>un compensatory make believe (un hacer creer compensatorio)\u00a0<\/em>del Nombre-del-Padre\u00bb (MILLER, 2012 [2008], p. 410). Constituyendo con ello un NP all\u00e1 donde, como nombre, \u00e9l nunca estuvo.<\/p>\n<p>Si el NP como nombre era un sustituto para el DM, ahora el NP como predicado hace que el sustituto pueda ser reemplazado. Las drogas pueden hacerlo, as\u00ed como los tatuajes, los trabajos, la afiliaci\u00f3n a alguna asociaci\u00f3n, por citar s\u00f3lo algunos ejemplos enumerados por Jacques-Alain Miller. Cada una de estas cosas puede ser un <em>make believe<\/em>\u00a0del NP: ellas pueden hacer creer que hay.<\/p>\n<p>Esto pone fin a la cl\u00ednica binaria de la neurosis o de la psicosis, para indicar al practicante una cl\u00ednica continuista entre ellas. En esta cl\u00ednica borromea, donde cada sujeto inventa su sinthome, el practicante es convocado a leer lo que anuda, para cada uno, las consistencias del RSI. Luego cada sujeto pasa a ser, \u00e9l mismo, su propia clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n de esto ser\u00e1 llevada a sus \u00faltimas consecuencias en 1998 por Miller, cuando, a partir de una conversaci\u00f3n cl\u00ednica realizada en la ciudad de Antibes, \u00e9l postula que hay psicosis muy discretas, donde no se verifican los fen\u00f3menos cl\u00e1sicos derivados de P0 (fen\u00f3menos elementales). Pero donde hay peque\u00f1os detalles, cosas de fineza cl\u00ednica, que permiten al practicante una deducci\u00f3n epist\u00e9mica (no cl\u00ednica) de que el NP act\u00faa como un <em>make believe<\/em>\u00a0muy fr\u00e1gil, ya que los fen\u00f3menos de la elisi\u00f3n del falo son varios, aunque discretos. Se deduce entonces la presencia de una psicosis discreta, que Miller denomin\u00f3 como psicosis ordinaria (MILLER, 2012 [2008]).<\/p>\n<h3>3) Del falo como significante en La significaci\u00f3n del falo al falo como aquel goce que no conviene en A\u00fan<\/h3>\n<p>Hay claramente en la obra de Lacan un recorrido que conduce del falo de su primera extracci\u00f3n como falo significaci\u00f3n, hasta su acepci\u00f3n como falo significante. En <em>La significaci\u00f3n del falo<\/em>\u00a0queda establecido para Lacan que el falo no es una significaci\u00f3n. El falo es un significante y la significaci\u00f3n del falo es el deseo (MILLER, 2005 [1994-1995], pp. 202-222).<\/p>\n<p>El falo como el significante marca de la relaci\u00f3n del sujeto con el significante que se conjuga al deseo es el elemento siempre sustra\u00eddo de la cadena del lenguaje, de tal forma que \u00e9l aparecer\u00e1 inexorablemente velado, escondido (LACAN, 2016 [1958-1959], p. 32). Este es el falso significante del deseo.<br \/>\nEn\u00a0<em>A\u00fan<\/em>, todav\u00eda podemos decir que el falo se presenta como un potencial obst\u00e1culo. Pasa a ser un significante del goce: el goce f\u00e1lico. Aqu\u00ed debe encarnar un significante asem\u00e1ntico, que no significa nada, sino que se ofrece como dispositivo para ordenar la relaci\u00f3n del sujeto con el goce del cuerpo. S\u00f3lo este falo que no significa nada podr\u00e1 encarnar la nada de sentido que\u00a0<strong>conviene<\/strong>\u00a0a la relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>Esto es lo que permite a Lacan decir que el goce no conviene a la relaci\u00f3n sexual. \u00c9l<em>\u00a0non decet.<\/em>\u00a0A causa de que el goce f\u00e1lico habla, la relaci\u00f3n sexual no existe. Entonces ser\u00eda genial si hubiese otro goce que no sea f\u00e1lico. \u00ab[&#8230;] si hubiese otro, pero no hay sino el goce f\u00e1lico, a no ser por el que la mujer calla, tal vez porque no lo conoce, el que la hace no-toda\u00bb (LACAN, 1985 [1972-1973], pp. 55).<\/p>\n<p>As\u00ed, s\u00f3lo hay el goce f\u00e1lico mientras hay un goce que mantiene proximidad con la palabra. Pero \u00e9l conviene mejor cuando lo que dice de la relaci\u00f3n sexual es la nada de su enigma.<\/p>\n<h3>4) El goce f\u00e1lico no es el goce del Wiwimacher<\/h3>\n<p>En la\u00a0<em>Conferencia de Clausura de la Jornada de Carteles<\/em>\u00a0de 1975 Lacan recurre al lenguaje vulgar (Lacan se disculpa por ello) para hacernos entender la diferencia entre el \u00abpito\u00bb y el falo. Tan elegante como erudito, \u00e9l no repite la palabra vulgar, y pasa a designarla del modo que la aprendi\u00f3 con Hans:\u00a0<em>Wiwimacher<\/em>\u00a0(el hace-pis) (LACAN, 1975).<\/p>\n<p>Es necesario entender que el impasse del toxic\u00f3mano no se ubica en el goce f\u00e1lico. Se encuentra antes. No le alcanza todo ese goce pulsional efecto de la castraci\u00f3n. Porque la elisi\u00f3n del falo, en mayor o menor grado, no le permite un acceso a menudo al goce f\u00e1lico. Lo que le intercede el cuerpo del Otro, \u00bfpor qu\u00e9 es?<\/p>\n<p>Porque no rompi\u00f3 su matrimonio con su pene. El falo no advino asem\u00e1ntico. No logr\u00f3 significar \u00abnada\u00bb. El goce f\u00e1lico s\u00f3lo ser\u00e1 el goce que conviene a la relaci\u00f3n sexual cuando guarda en s\u00ed un quantum suficiente de enigma. Un s\u00f3lo garante del sin sentido del goce sexual, ya que goce vinculado al significante, s\u00f3lo hay \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero para algunos sujetos un exceso de sentido sigue gravitando alrededor del pene. Tal vez proveniente de los primeros encuentros de la vida sexual en <em>el despertar de la primavera<\/em>, como conjetura Jes\u00fas Santiago, no le habr\u00edan sido suficientemente opacos (SANTIAGO, 2016).<\/p>\n<p>Hubo un <em>troumatisme<\/em>\u00a0del\u00a0<em>Wiwimache<\/em>r que vacil\u00f3 en ceder al goce f\u00e1lico. Por lo tanto, el problema no se sit\u00faa en el nivel del Nombre-del-Padre. Pero en lo real del cuerpo no accede a negativizar el sentido hacia un goce f\u00e1lico. S\u00f3lo la droga, como cortocircuito, conseguir\u00e1 romper ese s\u00f3lido matrimonio con el goce del \u00f3rgano (SANTIAGO, 2016).<\/p>\n<p>En este brillante p\u00e1rrafo, m\u00e1s all\u00e1 de definir la droga, Lacan nos permite, o nos obliga, a entender que el goce f\u00e1lico no es el goce del \u00f3rgano (LACAN, 1975). El goce del \u00f3rgano est\u00e1 demasiado cargado de <em>jouis-sens<\/em>, necesario de negativizar, m\u00ednimamente y de alg\u00fan modo. Para que la nada enigm\u00e1tica del encuentro entre los sexos convenga a la relaci\u00f3n sexual que no hay.<\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n del portugu\u00e9s: Raquel Vargas<\/strong><\/p>\n<h4>Referencias Bibliogr\u00e1ficas:<\/h4>\n<h6>LACAN, J. \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis\u201d, en Escritos II, Siglo XXI editores, Buenos Aires, 1987, p. 540.<br \/>\nLACAN, J. \u201cEl Seminario. Libro 6. El deseo y su interpretaci\u00f3n [1958-1959]\u201d. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 2016, p. 32.<br \/>\nLACAN, J. \u201cEl Seminario. Libro 20. A\u00fan [1972\u20131973]\u201d. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 1985, 2\u00aa edici\u00f3n corregida, pp.55.<br \/>\nLACAN, J. \u00abCierre de las Jornadas de Estudios de Carteles de la Escuela Freudiana\u00bb [1975]. En: Pharmakon Digital 2. 2016. Disponible en http:\/\/www.pharmakondigital.com\/ed002\/conferencias\/pt\/jacques_lacan_pt.html<br \/>\nMILLER, J.-A. \u00abEfecto retorno sobre la psicosis ordinaria\u00bb. En: La psicosis ordinaria. La Convenci\u00f3n de Antibes. Belo Horizonte: Editora Scriptum y la Escuela Brasilera de Psicoan\u00e1lisis, 2012, p. 410.<br \/>\nMILLER, J.-A. \u201cSilet Las Paradojas de la pulsi\u00f3n, de Freud a Lacan (1994 \u2013 1995)\u201d. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 2005, pp. 202\u2013222.<br \/>\nSANTIAGO, J. \u00abDroga, ruptura f\u00e1lica y psicosis ordinaria\u00bb. Conferencia dictada el 24 de noviembre de 2016 en el II Encuentro TyA Brasil \u00abSozinhos e Intoxicados\u00bb. Publicada en Pharmakon Digital 3, 2017.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen: El trabajo presenta la cl\u00ednica de la elisi\u00f3n del falo presente en las toxicoman\u00edas verdaderas en su aproximaci\u00f3n con el campo de las psicosis ordinarias. 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