{"id":421,"date":"2026-01-14T03:17:40","date_gmt":"2026-01-14T03:17:40","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/delirio-toxico-amputar-a-voz-do-salvador-ou-servir-se-dela\/"},"modified":"2026-01-14T23:28:37","modified_gmt":"2026-01-14T23:28:37","slug":"delirio-y-toxico-amputar-la-voz-del-salvador-o-servirse-de-ella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/delirio-y-toxico-amputar-la-voz-del-salvador-o-servirse-de-ella\/","title":{"rendered":"Delirio y t\u00f3xico: \u00bfamputar la voz del Salvador o servirse de ella?"},"content":{"rendered":"<h6><em>Pablo Sauce (Salvador)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><strong>[1]<\/strong><\/sup><\/a><\/em><\/h6>\n<p>El t\u00edtulo del 4\u00ba Coloquio Internacional de la red TyA del Campo Freudiano<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, <strong>Delirio o t\u00f3xico<\/strong>, articula dos recursos heterog\u00e9neos ante la ventana que se abre al \u201cinfinito real del impulso de muerte\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> que impera entre <em>nosotros<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><strong>[4]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>. El primer recurso, por la v\u00eda de la palabra, implica un \u201ctodos delirantes\u201d; ya el segundo, por la v\u00eda de la intoxicaci\u00f3n, implica un \u201ctodos adictos\u201d. Para afrontar esta ventana solo contamos con la construcci\u00f3n de un saber. En la pr\u00e1ctica institucional con adictos, \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre el saber y el hacer en juego?<\/p>\n<p>El modo de conjunci\u00f3n disyuntiva o alternativa del t\u00edtulo: delirio <strong><em>o<\/em><\/strong> t\u00f3xico, implica una funci\u00f3n de exclusi\u00f3n entre ambos. Esta funci\u00f3n es instituida sistem\u00e1ticamente por las pr\u00e1cticas terap\u00e9uticas que responden por la llamada Salud Mental; cuyas intervenciones implican alg\u00fan tipo de amputaci\u00f3n de lo que no encaja en la norma; es decir, de lo que surge en la escena como <em>excesivo<\/em> o disfuncional a los fines del v\u00ednculo social. Para poner en cuesti\u00f3n este modo privilegiado de conjunci\u00f3n, entre el recurso al t\u00f3xico <em>o<\/em> a la palabra, <em>o<\/em> su amputaci\u00f3n en el tratamiento de las adicciones, buscaremos localizar en un fragmento cl\u00ednico las funciones del t\u00f3xico, del delirio y del analista. Se trata de una vi\u00f1eta en la que el analista se enfrenta con la reivindicaci\u00f3n de S. por el derecho a intoxicarse para recuperar la voz que lo inspira a componer m\u00fasica: me intoxico, luego deliro; dando lugar a un modo de conjunci\u00f3n concluyente que implica una funci\u00f3n de inclusi\u00f3n y, a su vez, de relaci\u00f3n causa-efecto entre el sujeto y su objeto. Una ilustraci\u00f3n de la lucha por el derecho a la composici\u00f3n de un delirio, que resuena con el t\u00edtulo \u201cDelirio y t\u00f3xico\u201d, y que se trata de una forma creativa de lograr un anudamiento bajo transferencia.<\/p>\n<p>La respuesta terap\u00e9utica ante el cuadro presentado por S. fue la amputaci\u00f3n del delirio y del t\u00f3xico: cuesti\u00f3n provocativa, ya que remite a cortar, quitar, sacar parte \/ pedazo. En medicina amputar ser\u00eda una forma de eliminar algo para controlar el dolor, una enfermedad. Pero \u00bfde qu\u00e9 se trata cuando hablamos de la amputaci\u00f3n del delirio y del t\u00f3xico?<\/p>\n<p><strong>Delirio y T\u00f3xico<\/strong><\/p>\n<p>El joven S. pasaba el tiempo aislado, componiendo canciones, jugando videojuegos y fumando marihuana. Al final de la adolescencia, ya bajo el consumo regular de marihuana, a partir del uso de <em>ayahuasca<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><strong>[5]<\/strong><\/sup><\/a><\/em> en el contexto de un ritual de origen ind\u00edgena, se rompe el marco de su realidad ps\u00edquica y comienza a escuchar voces. Localizamos en este encuentro con el alucin\u00f3geno la intrusi\u00f3n de un goce in\u00e9dito, no significantizado. En la perspectiva de la invenci\u00f3n, ante el rompimiento de este marco subjetivo, la construcci\u00f3n de una soluci\u00f3n que permitiera la reconstrucci\u00f3n de su realidad ps\u00edquica se apoy\u00f3 en un rasgo identificatorio al padre, en lugar del Ideal, que funcion\u00f3 como soporte: del gusto por la m\u00fasica deriva el compositor. Desde el encuentro con el alucin\u00f3geno, en la adolescencia, y ante la irrupci\u00f3n de un modo de goce absolutamente nuevo, sin el apoyo de un discurso constituido ante el llamado del significante en lo real, surge la respuesta de S. a trav\u00e9s de la reencarnaci\u00f3n de una figura m\u00edtica: la del Salvador de los esp\u00edritus puros que a\u00fan no han sido bautizados por las cruzadas hechas en el Nombre del Padre. Esa ser\u00e1 su misi\u00f3n, la cual consiste en la transcripci\u00f3n de melod\u00edas dictadas por una deidad no afectada por la intervenci\u00f3n del bautismo. A trav\u00e9s de las composiciones musicales S. instaura una secuencia con intervalos, suspensiones, escansiones y variaciones caracter\u00edsticas de la estructura del c\u00e1lculo correlativo a lo simb\u00f3lico<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Esto produce un significativo apaciguamiento, aunque sea temporal. Cabe destacar que presenta absoluta falta de inter\u00e9s por el encuentro con el otro sexo.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s es internado bajo el argumento de abuso de marihuana, al que se atribuye su posici\u00f3n de rechazo de los dichos del Otro social y su aislamiento de la familia. Se proh\u00edbe el acceso a la droga y se aplica TEC: cesan las voces, S. dice sentir un vac\u00edo insoportable y amenaza con el suicidio. Desde los efectos de amputaci\u00f3n de la voz, tanto por la prohibici\u00f3n de la droga como por la aplicaci\u00f3n de la TEC, localizamos otra intrusi\u00f3n de goce que deja al sujeto privado de ese \u201cm\u00e1s-de-vida\u201d que encontr\u00f3 en la droga y que no deja de reclamar tras su p\u00e9rdida. Nos preguntamos: \u00bfel nombramiento de <em>Salvador<\/em>, en una perspectiva m\u00edstica, ser\u00eda lo que lo mantiene a distancia del encuentro con el problema sexual? Pero, \u00bfser\u00eda esto posible sin la funci\u00f3n del t\u00f3xico que le permite conectarse particularmente a la voz de esa deidad que inspira en \u00e9l la composici\u00f3n significante? El hecho de que la p\u00e9rdida del v\u00ednculo entre t\u00f3xico y delirio haya sido concomitante a la privaci\u00f3n de la droga induce a inferir una relaci\u00f3n causal entre ambas; as\u00ed, es a partir de esta privaci\u00f3n que pasa a defender su derecho a intoxicarse. Aqu\u00ed, surge la hip\u00f3tesis de que el efecto del encuentro con la ayahuasca puede haber creado las condiciones para la asociaci\u00f3n causal entre la marihuana y la voz.<\/p>\n<p>El encuentro con el analista fue consecuencia del desajuste entre su realidad ps\u00edquica reconstituida por la invenci\u00f3n delirante y la otra realidad, a vincular e imponer por el Otro social. Desajuste producido a partir de la amputaci\u00f3n del plus-de-gozar obtenido con la droga. Desde ese momento, el analista pasar\u00e1 a cumplir la funci\u00f3n del secretario de S. y a mediar la resoluci\u00f3n de los impasses producidos con el Otro social; al tiempo que se instala un intercambio de ideas sobre las estrategias utilizadas por S. en los videojuegos y sobre sus gustos musicales. Despu\u00e9s de un per\u00edodo de intercambio, en el que el analista pregunta sobre la composici\u00f3n musical, S. recupera la inspiraci\u00f3n y retoma sus composiciones. Deja de reclamar el derecho a intoxicarse y no hace referencia a la voz inspiradora.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 entonces con la soluci\u00f3n consonante entre el t\u00f3xico y el delirio? Consideramos que despu\u00e9s de la amputaci\u00f3n del goce de la droga, se impone al sujeto un reajuste de su posici\u00f3n subjetiva que lo lleva a buscar nuevas soluciones. En funci\u00f3n de la entrada en escena del analista, no sin la voz como objeto de uso; a medida que S. incorpora el recurso a la palabra, el t\u00f3xico puede haber dado lugar a otros arreglos, menos extraordinarios, no tan vivos; pero m\u00e1s compatibles con el Otro, especialmente en su dimensi\u00f3n social.<\/p>\n<p>Consideramos que en este tratamiento dado a la voz como objeto libidinal, la persona del compositor proporciona semblantes de la cultura y propicia identificaciones que sirven de atadura transitoria, enmiendas que funcionan como v\u00ednculos con el Otro social.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u2003 Participantes: Cassandra Dias Farias, Cl\u00e1udia Formiga, Cl\u00e1udia Maria Generoso, Giovanna Quaglia, Maria C\u00e9lia Reinaldo Kato, Maria Wilma S. de Faria.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u2003 Esta versi\u00f3n del texto contempla consideraciones de Giovanna Quaglia y Nadine Page en la discusi\u00f3n del caso en el Coloquio Internacional TyA.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2003 Kaufmanner, H. <em>Lacan e a solu\u00e7\u00e3o elegante na psicose.<\/em> Belo Horizonte, Relic\u00e1rio, 2023, p. 127.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u2003\u00a0 \u201cN\u00f3s\u201d, la primera persona del plural, equivoca, en portugu\u00e9s, con nudos, anudamientos.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u2003 T\u00e9 de hierbas y cipreses del Amazonas con propiedades alucin\u00f3genas, la Ayahuasca es parte de la medicina de los pueblos ind\u00edgenas, siendo usada en rituales religiosos para abrir la percepci\u00f3n.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u2003 Kaufmanner, H. <em>Idem<\/em>, p. 88.<\/h6>\n<h6><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Sauce (Salvador)[1] El t\u00edtulo del 4\u00ba Coloquio Internacional de la red TyA del Campo Freudiano[2], Delirio o t\u00f3xico, articula dos recursos heterog\u00e9neos ante la ventana que se abre al \u201cinfinito real del impulso de muerte\u201d[3] que impera entre nosotros[4]. El primer recurso, por la v\u00eda de la palabra, implica un \u201ctodos delirantes\u201d; ya el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50,23],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-tematicos","category-vol-05-es","entry","no-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=421"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3782,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/421\/revisions\/3782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=421"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}