{"id":4251,"date":"2026-01-15T14:43:03","date_gmt":"2026-01-15T14:43:03","guid":{"rendered":"https:\/\/pharmakondigital.com\/laco-social-e-adicoes-social-link-and-addictions\/"},"modified":"2026-01-19T11:17:37","modified_gmt":"2026-01-19T11:17:37","slug":"lazo-social-y-adicciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pharmakondigital.com\/es\/lazo-social-y-adicciones\/","title":{"rendered":"Lazo social y adicciones"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3526\" aria-describedby=\"caption-attachment-3526\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3526\" src=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/pierre_sidon.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/pierre_sidon.jpg 200w, https:\/\/pharmakondigital.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/pierre_sidon-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3526\" class=\"wp-caption-text\">Pierre Sidon<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Resumen<\/strong>: Una cl\u00ednica diferente entre el usuario ocasional y el adicto es una cl\u00ednica continuista, del desamarre del lazo social, donde la adicci\u00f3n es la medida de cada quien en la era de la ciencia. Es al precio de restaurar el lazo social que se puede moderar, por a\u00f1adidura, la adicci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Palabras clave<\/strong>: adicci\u00f3n, lazo social, cl\u00ednica continuista.<br \/>\n<strong>Abstract<\/strong>: A different clinic between the occasionnel user and the addict is a continuous clinic, unpluged from the social link, where addiction is the mesure of each one in the age of science. It\u2019s restauring the social link that we can moderate, en plus, the addiction.<br \/>\n<strong>Key words<\/strong>: addiction, social link, continuous clinic<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la adicci\u00f3n es el exceso en la saciedad (\u00abla bulimia cuantitativa\u00bb [Gauchet, 2008]), esta ausencia de saciedad puede tomarse por sus dos extremos: sea por el exceso de oferta que entrampa al deseo por el restyling del objeto al infinito \u2013sociedad de consumo\u2013, sea por el defecto de borde que caracteriza a la pulsi\u00f3n en la psicosis en tanto que estructura. En ambos casos el lazo social que se deduce de ellos se halla afectado por una suerte de cortocircuito que caracteriza los modos de gozar contempor\u00e1neos: en lazo directo con la Cosa, pasan del lazo al Otro. Se desprende de all\u00ed una soledad relacionada con \u00abel individualismo democr\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p>Tocqueville distingu\u00eda individualismo \u00abreciente y de origen democr\u00e1tico\u00bb de ego\u00edsmo antiguo: \u00abamor apasionado y exagerado de s\u00ed mismo\u00bb. Tambi\u00e9n para Durkheim el individualismo, llevado a su l\u00f3gica extrema, no produce individuos seguros de s\u00ed mismos, sino m\u00e1s bien \u00abamenazados por la vida, la insignificancia [\u2026] al punto de no saber qui\u00e9nes son\u00bb (Gauchet, 2008), \u00aban\u00f3micos\u00bb. Seg\u00fan Lipovetsky, este per\u00edodo de paz y opulencia es \u00abla era del vac\u00edo\u00bb: \u00abEl neo-narcisismo no se ha contentado con neutralizar el universo social vaciando las instituciones de sus investiduras emocionales, es tambi\u00e9n el Yo quien se encuentra en esta ocasi\u00f3n descabezado, vaciado de su identidad, parad\u00f3jicamente por su hiperinvestidura\u00bb (Lipovetsky, 1983): \u00abapat\u00eda new look\u00bb. \u00abDios est\u00e1 muerto, las grandes finalidades desaparecen, pero a nadie le importa, he aqu\u00ed la feliz novedad, he aqu\u00ed el l\u00edmite del diagn\u00f3stico de Nietzsche respecto del obscurecimiento europeo\u00bb. Pero no se necesitaron m\u00e1s que algunos a\u00f1os para que el optimismo de Marcel Gauchet tuviera que ceder el paso ante el profeta de Weimar y su \u00abdepreciaci\u00f3n m\u00f3rbida de todos los valores superiores y faltos de sentido\u00bb (Gauchet): y asistimos al retorno furioso de lo religioso aspirado por este vac\u00edo de sentido, sentido religioso a menudo capaz por s\u00ed mismo de hacer refluir un sobrante de goce corporal. Cantidad de impasses adictivos, como comienza a testimoniar la experiencia cl\u00ednica, se benefician as\u00ed del sentido religioso que puede estar a su altura y llegar a substituirlos [Sidon, 2017].<\/p>\n<p>Pues, esperando su eventual redenci\u00f3n por medio del sentido, este indiviso \u00e1vido aspira potentemente las pr\u00f3tesis (qu\u00edmicas u otras) fren\u00e9ticamente renovadas que la industria pone con caridad a su disposici\u00f3n (m\u00e1s de una droga nueva por semana en el mundo). Pero del ego\u00edsmo al individualismo hay una cl\u00ednica diferente, cuantitativamente y cualitativamente: entre el usuario ocasional, recreativo, y el dependiente ruinoso. Es tambi\u00e9n una cl\u00ednica continuista, cl\u00ednica del desenganche del lazo social, que ve devenir al recreativo en adicto con ocasi\u00f3n de un exabrupto experimentado por el sujeto en su experiencia: encuentro o ruptura, p\u00e9rdida o ganancia, promoci\u00f3n o dificultad profesional\u2026 El pasaje a la mencionada dependencia no se puede m\u00e1s que cuantificar: pues se trata de un pasaje progresivo que reemplaza todo inter\u00e9s exterior, toda investidura del lazo social por el consumo.<\/p>\n<p>Este consumo, sea cual fuere el grado en que se lo sit\u00fae en t\u00e9rminos cuantitativos, contribuye, en su medida, a una estabilizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n del sujeto con el Otro, aunque sea mediante una separaci\u00f3n casi completa de este Otro. Es una estabilizaci\u00f3n mortal, pero no es m\u00e1s que la as\u00edntota de una tendencia, presente ya en la borrachera com\u00fan \u2013donde el consumo contribuye a mitigar el peso en el sujeto de su relaci\u00f3n con el Otro, es decir, con este lugar donde se enuncia para \u00e9l un cierto n\u00famero de frases, incluso de comandos, que determinan su existencia en tanto ser hablante, es decir, hablado desde el inicio por el Otro\u2013. Del comando del supery\u00f3 inconsciente \u2013pero no menos feroz\u2013 a la alucinaci\u00f3n injuriante, la cl\u00ednica declina todas las modalidades posibles de este lazo con el Otro que hace del hombre, entre todas las criaturas, la m\u00e1s desdichada y, por ello mismo, la m\u00e1s creadora \u2013aun cuando el consumo deliberado de drogas est\u00e9 testimoniado entre numerosos animales\u2013. El hombre, intoxicado por la palabra \u2013que Lacan consideraba como un \u00abpar\u00e1sito lenguajero\u00bb\u2013, tiene m\u00e1s necesidad que otros, para purificar su <em>Umwelt<\/em>\u00a0infestado de palabras (Von Uexk\u00fcll citado por Lacan en\u00a0<em>Lituraterra<\/em>) y devenir individuo como los otros (cf. el discruso de los \u00abAn\u00f3nimos\u00bb), de ciertos derivados que Freud llamaba\u00a0<em>Sorgenbrecher<\/em>\u00a0(\u00abquitapenas\u00bb [Freud, 1992]). La adicci\u00f3n es, pues, la medida del lazo social de cada quien en la era de la ciencia.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no es tan sorprendente que, cuanto m\u00e1s uno se ocupa de una pr\u00e1ctica institucional con sujetos desamarrados, m\u00e1s uno encuentra lo que la psiquiatr\u00eda llama \u00abcomorbilidad\u00bb o \u00abdiagn\u00f3stico dual\u00bb: se trata de la presencia de trastornos que pueden manifestar un diagn\u00f3stico de psicosis, delirante o de base, con alucinaciones o de tipo delirio sistematizado, muy frecuentemente con trastornos del humor asociados, mayormente depresivos, entre los sujetos recibidos o tratados en los dispositivos de una instituci\u00f3n especializada en adicciones. Entre los 19 pacientes recibidos en 2016 en un Centro de Tratamiento que dirijo en los l\u00edmites de Par\u00eds (10 plazas de tratamiento a tiempo completo), 9 hab\u00edan sido tratados ya en instituci\u00f3n psiqui\u00e1trica y 9 no hab\u00edan tenido un tratamiento psicotr\u00f3pico singularizado \u2013teniendo en cuenta la comorbilidad psiqui\u00e1trica a partir de la cual se realiza la hip\u00f3tesis de tratamiento a seguir\u2013. En estas condiciones, la evaluaci\u00f3n a la cual arribamos con el usuario nos conduce a discutir con ellos, casi constantemente, la utilidad de introducir psicotr\u00f3picos de tipo antipsic\u00f3tico con el a\u00f1adido eventual de reguladores del humor.<\/p>\n<p>Pero hace falta largos meses para llegar a esto y tambi\u00e9n un cierto n\u00famero de medidas sociales y de justicia: formaci\u00f3n, reinserci\u00f3n profesional, invalidez, estatuto de adulto discapacitado, protecci\u00f3n de bienes. La duraci\u00f3n total del tratamiento en nuestra instituci\u00f3n, contando a menudo el paso por alguno de sus sectores (centro residencial, departamentos, terapia y centro de d\u00eda), asciende en general, para llegar a una estabilizaci\u00f3n duradera y a un realojamiento satisfactorio, entre 4 y 6 a\u00f1os en promedio. Es el tiempo necesario para restaurar un nuevo lazo social. Es a este precio que puede moderarse, por a\u00f1adidura, el s\u00edntoma social que es la adicci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Traducci\u00f3n del franc\u00e9s: Maximiliano Zenarola<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Referencias Bibliogr\u00e1ficas:<br \/>\nFREUD, S. \u201cEl malestar en la cultura\u201d. En: Obras completas, tomo XXI. Buenos Aires: Amorrortu, 1992.<br \/>\nGAUCHET, M. http:\/\/gauchet.blogspot.fr\/2008\/02\/la-dmocratie-est-malade-de.html<br \/>\nLIPOVETSKY, G. \u201cLa era del vac\u00edo. Ensayo sobre el individualismo contempor\u00e1neo\u201d. Barcelona, Anagrama, 2000.<br \/>\nSIDON, P. \u201cRaddictalisation express\u201d. En: Revista Horizon, 2017.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen: Una cl\u00ednica diferente entre el usuario ocasional y el adicto es una cl\u00ednica continuista, del desamarre del lazo social, donde la adicci\u00f3n es la medida de cada quien en la era de la ciencia. Es al precio de restaurar el lazo social que se puede moderar, por a\u00f1adidura, la adicci\u00f3n. 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