La imagen intoxicante en la adolescencia contemporánea

La imagen intoxicante en la adolescencia contemporánea

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Intoxicating image in contemporary adolescence

Vinicius Carossi[1], Raimundo Jorge Mourao[2] (Belo Horizonte, Brasil).

Resumen: El presente trabajo es un estudio sobre las formas intoxicantes de las imágenes por medio de las soluciones contemporáneas de la holofrase S1a en la adolescencia. Con este fin, se utiliza el relato autobiográfico de Marya Hornbacher, anoréxica-bulímica y escritora best-seller.
Palabras claves: adolescencia, imágenes intoxicantes, bulimia, anorexia, síntoma contemporáneo
Abstract: This work is a study of the forms of intoxicating images through contemporary solutions of the S1-a holophrase in adolescence. To do this, it uses the autobiographical account of Marya Hornbacher, anorexic-bulimic and bestselling writer.
Keywords: adolescence, intoxicating images, bulimia, anorexia, contemporary symptoms

Los estudios de relatos autobiográficos forman parte de la tradición psicoanalítica. Entre la autobiografía y la autoficción hay una frontera híbrida entre lo real y lo ficcional, en la cual el autor surge en su texto no por lo dicho sino por aquello que le escapa y lo hace emerger como la propia imagen de sí. Según Lacan (1964), el recuerdo de la biografía avanza hasta un cierto límite que se denomina real.

Marya Hornbacher es una escritora norteamericana que publicó su libro « Días perdidos : El poder del cuerpo » cuando tenía 23 años. La obra tuvo gran repercusión internacional. La autora cuenta “la historia de los viajes de una mujer al lado más obscuro de la realidad y su decisión de hacer su camino de regreso”, al pasar de la niñez a la adolescencia, sufriendo varias hospitalizaciones, así como sus encuentros con las drogas.

Los síntomas contemporáneos se caracterizan, según la lectura de Laurent en una conferencia en Buenos Aires (2006/2015), como un enlace directo entre S1a. El emparejamiento de estos elementos hace que tales síntomas – que tienen un lugar privilegiado en la época del Otro que no existe – tengan una mayor incidencia en el campo social. Cuando tratamos a los adolescentes y sus particularidades esas manifestaciones sintomáticas a menudo se presentan de manera aguda e inquietante, como bien señala el escrito autobiográfico de Hornbacher.

La adolescencia, en particular, es un momento en el que esa solución (S1a) se presenta con más fuerza, ya sea por una tendencia general de nuestro tiempo, ya sea por una dificultad de traducción de las posiciones de reconocimiento en el campo de un Otro tan voluble e insípido. La dificultad de traducción, en lo simbólico, de una nominación que dé cuenta de su posición como sujeto, insta a los adolescentes a un torbellino imaginario interminable. Las posiciones objetales y destructivas convocadas por la hiancia mortífera de la pareja imaginaria a-a’ tienen efectos devastadores en la juventud de hoy. Por lo tanto, estas soluciones contemporáneas parecen hacer suplencia de ese campo minado. Sobre esa pareja imaginaria intoxicante Hornbacher localiza su propia vida como una especie de “estadio del espejo”. La escritora relata la sensación de estar siempre presa de una especie de sala de espejos con infinitos reflejos de sí misma (algo que le sucedió en una clase de ballet).

“Yo no estaba buscando la imagen en el espejo por un orgullo vanidoso. Por el contrario, mi vigilancia era otra cosa – tanto la necesidad de ver que yo parecía, al menos en la superficie, aceptable, como una necesidad de asegurarme de que yo todavía estaba allí.” (2006, p. 22).

La adolescencia es una época en la que una de las imágenes reinas, tal como Miller (2007) lo trabajó, la imagen del cuerpo propio, se presenta con gran potencialidad. Miller señala que cada una de las tres imágenes reina (el cuerpo propio, el cuerpo del Otro y el falo) posee un operador específico. En el caso del cuerpo propio, el operador es el espejo, acorde con la situación de Hornbacher, presa de sus imágenes intoxicantes. Miller ubica que tales imágenes tendrían un lugar, en lo imaginario, semejante al que el significante amo tiene en lo simbólico. Sin embargo, hay una diferencia crucial en esta distinción: el significante amo es lo que significa un sujeto dentro de un discurso, es su manera de posicionarse en el campo del Otro, mientras que la imagen reina estaría más ligada a un operador de goce. De alguna manera, la imagen reina coordina su modo de goce, a riesgo de ser intoxicante en caso de que no haya soporte simbólico. La escritora denuncia este embrollo con un tipo de creencia singular que casi le causa su muerte: “En algún lugar escondido de mi cerebro existe la siguiente certeza: el cuerpo no es más que un disfraz.” (2006, p. 122) Su gran dificultad parecía residir en ese árido terreno: los límites entre el significante amo que representa al sujeto y la hiancia mortífera imaginaria del espejo. Este lugar limítrofe también es descrito por Fabiola De Clercq, quien afirma ser víctima de una especie de adicción a la comida, con la cual intenta construir un “cuerpo frágil”. (De Clercq, F., 2012)

Aquí, “anoréxica” y “bulímica” son nombres que se pegan a algo de lo real e imponen en la joven una posición de objeto de goce, pronta a ser consumida pero no amada. Disipar ese objeto nada, entreverado en unaserie interminable de S1 es lo que hacía circular a Hornbacher. Abuso de drogas, trastornos alimentarios, pasajes al acto, errancia, etc. Sus soluciones están en la unión entre S1a, denominada por Lacan holofrase, que no supone el funcionamiento del par ordenado S1-S2, a partir del cual el objeto a surgiría como un residuo, siendo así una solución predominantemente intoxicante.

Se trata de un punto que no está fuera de lo simbólico, pero sí fuera de la apuesta del discurso del inconsciente, aquel que encarna tanto la falta como las posibilidades de saber del Otro. Es eso lo que Lacadée (2011) llama “punto de donde”, que es esa posibilidad de traducción de su lugar como sujeto en el campo del Otro.

Hornbacher, en sus tratamientos homogeneizantes, por medio de ideas universalizantes, se veía presa de los grilletes de la identificación al ideal: “Yo adoraba principalmente la frase que decía: ¡soy impotente ante la enfermedad! Pienso que esa premisa es la cosa mas peligrosa que una anoréxica puede oír”, en su función de sustento de lo “siniestro”, como nombre de aquello de lo que no se puede ni prescindir, ni ser absorbido completamente por el saber.

Esa sería la condición para que el inconsciente, como discurso del Otro, pudiese operar, permitiendo la “traducción”, la introducción de “pares ordenados” en el agujero por donde un real sin mediación la invadía. El analista aprende con este caso a encarnar la función de escuchar hasta lo innominable, lo que permitirá al joven anoréxico-bulímico reconocerse en su diferencia, surcando lalangue de manera singular, incluso por medio de las brechas en su holofrase.

Hornbacher parece conseguir hacer esto por medio de su obra, en la cual puede establecer una exterioridad en relación con su conflicto especular. Sus constantes referencias a sí misma en tercera persona parecen proporcionarle ese “punto de donde” que tiene una función inequívocamente estabilizadora para ella.


Referencias bibliográficas: 
DE CLERCQ, F. Todo o pão do mundo. Belo Horizonte: Scriptum, 2012.
HORNBACHER, M. Dissipada: memórias de uma anorética e bulímica. Rio de Janeiro: Record, 2006.
LACADÉE, P. O despertar e o exílio: ensinamentos psicanalíticos da mais delicada das transições, a adolescência. Rio de Janeiro: Contra-Capa, 2011.
LACAN, Jacques. (1964) O Seminário. Livro 11: os quatro conceitos fundamentais da psicanálise. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Ed., 1988b.
LAURENT, Eric. Las psicosis ordinarias (seminário em Buenos Aires, 2006). Disponível em: http://pt.scribd.com/doc/262089857/Las-Psicosis-Ordinarias-Eric-Laurent#scribd (acesso em 28/05/2015).                   
MILLER, J.-A., “A imagem rainha” em Lacan Elucidado, Rio de Janeiro, JZE, 1997, p. 581.

Traducción del portugués: Darío Galante

[1]                 Analista practicante. Psicólogo del C.A.P.U.T. (Clínica de orientación lacaniana para adolescentes usuarios de tóxicos). Magister en psicología de la PUC Minas.
[2]                 Analista practicante. Psiquiatra del C.A.P.U.T. (Clínica de orientación lacaniana para adolescentes usuarios tóxicos). Magister en medicina de la UFMG.
Vinicius Carossi
Raimundo Jorge Mourão
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